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13Abr

Acción de gracias por la vida de Sergio Rábade

Es verdad que no podemos encontrar expresión de agradecimiento a Dios de mayor plenitud y valor que la eucaristía que estamos celebrando por la persona de Don Sergio.

Pero lo es también, que ante el dolor de su pérdida, necesitamos encontrar palabras que, de alguna manera, den forma a los sentimientos y recuerdos que están vivos en una Institución y en una Comunidad educativa como esta del CES Don Bosco, de la que Don Sergio ha formado parte a lo largo de 23 años, como Director Representante de la Universidad Complutense.

Damos gracias a Dios por su gestión eficaz y motivadora, casi hasta la provocación, para que el CES estuviera a la vanguardia de la innovación académica y cualificación profesional, poniendo en ello alma, sabiduría, el prestigio y la influencia de su rica personalidad.

Gracias, porque D. Sergio ha sido entre nosotros “profesor”, profesor sin aula – no la necesitaba-; profesor como categoría intelectual y moral en la relación sencilla y cotidiana con todos.

Pero muy especialmente, le recordamos y sentimos, como parte de una familia en la que él tantas veces decía “sentirse en casa”; ratificándolocon su humanidad, cordialidad y sentido del humor en el trato, en el apoyo y la participación entusiasta de cualquier iniciativa que favoreciera la convivencia: celebraciones festivas del Centro, excursiones, tertulias del café, saludos de pasillo.

Gracias Señor, por la acción de tu Espíritu en él,  que siendo de sólida formación ignaciana, pronto se identificó con el espíritu salesiano de Don Bosco y los valores de la pedagogía del Sistema Preventivo, constituyéndose también en promotor y guardiánde la identidad corporativa del CES.

Gracias en nombre de la Entidad Titular del CES Don Bosco: Hijas de María Auxiliadora y Salesianos y de la Comunidad Educativa. Sabemos que la muerte no es el final, ni destruye la memoria. Don Sergio sigue presente en nosotros y en esta “su casa” –  El rótulo con su nombre dado a la Biblioteca del CES, servirá de memoria a futuras generaciones.

Señor Dios: has acogido a D. Sergio en la bienaventuranza de los hombres justos: seguro que ya está usando ante Ti su fuerza persuasoria, su influencia para interceder por los suyos, su querida esposa Pilar, hijas y familia. Nosotros apoyamos esa intercesión porque también agradecemos que le hayan acompañado, apoyado y, seguramente consentido, que les robara tiempo que les pertenecía.

¡Escúchale en su intercesión!

Y que en tu presencia, se acuerde también de nosotros, su querido CES Don Bosco.

 

Concha Benito, fma