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22Ago

ADMA: Un verano en familia

¡FIAT!  ¡HÁGASE!  El sí de María ha ido marcando estas jornadas  vividas en la Sierra de Cazorla  del 3 al 7 de agosto para familias, 52 personas: 30 adultos y  22 chicos de 6 a 22 años. Los mayores han sido unos extraordinarios  animadores para los más pequeños con iniciativas muy positivas y adaptadas a ellos. Hemos considerado estos días de gracia, sintiendo a Dios presente en todos los momentos, de familia alegre y unida, de encuentro con Él y con los demás. Podemos considerarlo una vivencia familiar, juvenil e infantil. El calor físico y espiritual estaban patentes.

Llegó el día y comenzamos a encontrarnos de Andalucía, Cataluña, Sueca, León, Madrid y alrededores… la presentación fue muy bonita y enseguida empezamos a conectar como Familia Salesiana, incluso algunos eran solamente simpatizantes salesianos.  Hubo quien se interrogó al finalizar los días… todo se ha llevado a cabo con mucha serenidad y armonía, desde la liturgia con la Eucaristía, el rezo de Laudes o del rosario, tiempo para compartir  y convivir. La formación con el tema inicial: María, la mujer que siempre estuvo abierta al plan de Dios en su vida y llevó a cabo ese plan  de salvación con su Hijo.

Se ha llevado adelante preparado por un equipo de siete personas a nivel nacional con mucha ilusión y empeño a lo largo del curso, con sus altos y bajos. Hoy, por toda la comunicación recibida, se ha valorado como muy positivo, con un horario sereno y una convivencia muy familiar. La comunicación del grupo la consideraron algo importante por la libertad en que se exponían entre todos las reflexiones de los temas.

El 5 de agosto, vivido por primera vez fuera del entorno FMA creo que resultó muy significativo para todo el grupo. Al inicio de la mañana en la ambientación del día, se leyó que hacía 146 años el 5 de agosto fue para las primeras salesianas la explosión de un GRACIAS por el nuevo Instituto. Madre Mazzarello y las primeras hermanas en Mornese sellaban su compromiso a Dios, siendo respuesta de salvación para los jóvenes. Muchos años hechos donación, entrega gozosa, alegría… que sigamos viviendo esa fidelidad creativa que gratuitamente Dios nos regala cada día. Toda la jornada tuvo un matiz vocacional. La renovación de mis votos como salesiana en la Eucaristía impactó, también a buenas noches que fueron concretamente dirigidas a los jóvenes.

Mi palabra en estos momentos es un GRACIAS por la experiencia vivida.

                                                                                            María Dolores Lozano FMA

                                                                                       Delegada Inspectorial de ADMA