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02Sep

Encuentro de junioras de Europa

La formación de este año empezó con el previo del encuentro de cincuenta mil jóvenes provenientes de toda Italia con el Papa en Roma los días 11 y 12 de agosto. Allí, en el circo Massimo, pudimos encontrarnos con todos estos jóvenes, las Junioras y novicias que participamos en el encuentro. El Papa respondió a las inquietudes de los jóvenes a partir de sus testimonios de diferentes edades y contextos.

A partir del día 13 empezó el encuentro formativo de junioras FMA de uno a cuatro años de profesión en la casa de la Hnas. Dominicanas de Roma, hasta el día 24 de agosto.

“Sed como grandes cuencos que reciben el agua y la derraman en beneficio de todos” (Papa Pio IX a las hermanas que partían para las misiones). Hemos participado 55 junioras provenientes de las inspectorías de Europa del Este, Francia – Bélgica, Italia, Medio Oriente, España y la visitaduría Madre de la Iglesia.

El tema que ha guiado todo el encuentro ha sido: “Para una vida consagrada generativa”, desarrollado a través de tres palabras clave que han servido de hilo conductor: escucha, discernimiento y acompañamiento.

Cada día los temas se desarrollaban a la luz de la Palabra de Dios, con una lectio guiada por Don Marco Napolitano, siguiendo los siete signos del Evangelio de Juan.

Para una mayor profundización del tema trabajado, el doctor Michele Marmo nos dio algunas claves para habilitarse en la escucha; y con las maestras de los noviciados: Sr. Antonella Terravecchia, Sr. Teresa Espinosa y Sr M. Giovanna Mammarella, hicimos unos talleres que nos ayudaron, a través de diferentes dinámicas, a releer las Constituciones a partir de las tres palabras clave que guiaban el encuentro.

Durante estos diez días ha habido muchos momentos para poder compartir, dialogar y construir así relaciones fraternas que nos han enriquecido.

Pudimos también ir a la Basílica del Sagrado Corazón para poder confrontarnos con la carta de Roma en la habitación donde Don Bosco la escribió, y a Casa Generalicia donde pudimos retomar algunas cartas de Madre Mazzarello. Estos momentos han sido un privilegio para poder reencontrarnos con los orígenes, descubriendo, por medio de voces y testimonios apasionantes, que hay siempre algo nuevo para conocer y aprender.

Para acabar puedo decir que éste ha sido un tiempo vivido en espíritu de familia, en la sencillez del encuentro, pero sobretodo con la consciencia de que cada momento del día ha sido para cada una de nosotras un momento valioso para acoger todo lo que se nos ha dado, y poder así “derramarlo” en este nuevo año en todos aquellos que encontraremos en nuestro camino.

Ana Banegas, fma