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10Jun

“Gracias por enseñarnos a conjugar los verbos amar, respetar…”

SI COMPARTES SE MULTIPLICA, también la felicidad que un corazón agradecido es capaz de repartir.

Hay experimentos que relacionan el agradecimiento con la felicidad.  Nosotros lo experimentamos día a día. Y esta semana ha sido muy especial en el Colegio San Juan Bosco de Vigo. Es cierto, mostrar agradecimiento produce efectos positivos.

Este año no hemos celebrado ninguna fiesta con este tema, pero en esta semana, ya finalizando el curso los gestos se han multiplicado y las palabras han corrido en todas las direcciones para decir gracias, incluso con besos, con abrazos – ¡y siempre hay alguien que los necesita!

Ha llegado nuestro gracias a Dios, a María Auxiliadora, a cada persona de la casa – profes, sores, PAS, familias…– “¡Cuanta gente  pendiente de nosotros! ¿cuántas veces les agradecemos todo lo que hacen ?”, escribía un niño de tercero.

En los buenos días se les fue invitando a pensar en lo importantes que son en nuestra vida las personas que nos rodean. Fuera del colegio, y aquí, desde que entran hasta que  salen. Y ellos respondieron. Y la cartelera de la ESO se fue llenando de post-it con bonitos mensajes, y los buzones de primaria y el mural de infantil con sus besos de colores…

Muchas son las razones que han expresado nuestros niños para ser agradecidos. Citamos algunas más:

“Gracias por preocuparos tanto por nosotros. También por recibirnos siempre con una sonrisa. GRACIAS”. Gracias por contribuir a que el colegio haya sido nuestra SEGUNDA FAMILIA durante tanto tiempo”.

Gracias por ayudarnos a enfrentar el mundo, por ayudarnos a llevar el curso con entusiasmo y hacer que este último año fuera inolvidable…” “Por preocuparos por que aprendamos, seamos mejores personas y transmitamos valores importantes”.

“Gracias por todos estos años, escribía un alumno de 4º ESO, aguantándonos, tanto en nuestros días malos como en los buenos. A veces estamos insoportables, pero aún así tenéis muchísima paciencia.” “Gracias por enseñarnos tantas cosas, no sólo de los libros sino de lo más importante, valores, para que tengamos un futuro mejor.”  “Por tener tanta paciencia y por aportar un trocito de cada uno”.Algo que se repite mucho: “Por tanta paciencia con nosotros e intentar, pese a todo, seguir enseñándonos, no solo materias sino sobre todo valores.

Quizá éste podría englobarlo todo:“Gracias por enseñarnos a conjugar los verbos amar, respetar, tolerar… y sumar soluciones para restar problemas. Y hablar varios idiomas para poder comunicarnos con todo el mundo. Gracias por enseñarnos nuestros errores, tanto del pasado como del presente, para aprender de ellos. En resumen, graciaspor hacernos personas de valores, aparte de más sabias”.

“Y ¿cómo no dar gracias Dios por todo lo que nos regala cada día, por el planeta que habitamos, por las personas que nos acompañan”? Y a María Auxiliadora – su buzón también se llenó de mensajes.

Una bonita experiencia vivida y compartida. Ha merecido la pena. Estamos de acuerdo con los del experimento: Dar las gracias, darlas de verdad, en persona, genera felicidad.

Corona Nieto, fma