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02Jun

Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2019: Somos miembros los unos de los otros

“Somos miembros unos de otros” (Ef 4,25). De las comunidades en las redes sociales a la comunidad humana» es el tema que propone el papa Francisco para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2019. La Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social es la encargada de difundir en España los materiales para esta Jornada, que se celebra en la solemnidad de la Ascensión del Señor, este año el domingo 2 de junio.

Desde que internet ha estado disponible, recuerda el Santo Padre, “la Iglesia siempre ha intentado promover su uso al servicio del encuentro entre las personas y de la solidaridad entre todos”. Por eso, “con este Mensaje, quisiera invitarles una vez más a reflexionar sobre el fundamento y la importancia de nuestro estar-en-relación; y a redescubrir, en la vastedad de los desafíos del contexto comunicativo actual, el deseo del hombre que no quiere permanecer en su propia soledad”. Ante la complejidad del escenario y para ayudar a esta reflexión, el Papa plantea las ventajas de la red, advierte de sus peligros y nos plantea un interrogante: ¿Cómo reencontrar la verdadera identidad comunitaria siendo conscientes de la responsabilidad que tenemos unos con otros también en la red?

En virtud de nuestro ser creados a imagen y semejanza de Dios, que es comunión y comunicación-de-sí, llevamos siempre en el corazón la nostalgia de vivir en comunión, de pertenecer a una comunidad. «Nada es tan específico de nuestra naturaleza –afirma san Basilio– como el entrar en relación unos con otros, el tener necesidad unos de otros».[2] El contexto actual nos llama a todos a invertir en las relaciones, a afirmar también en la red y mediante la red el carácter interpersonal de nuestra humanidad. Los cristianos estamos llamados con mayor razón, a manifestar esa comunión que define nuestra identidad de creyentes. Efectivamente, la fe misma es una relación, un encuentro; y mediante el impulso del amor de Dios podemos comunicar, acoger, comprender y corresponder al don del otro. La comunión a imagen de la Trinidad es lo que distingue precisamente la persona del individuo. De la fe en un Dios que es Trinidad se sigue que para ser yo mismo necesito al otro. Soy verdaderamente humano, verdaderamente personal, solamente si me relaciono con los demás.