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03Sep

Menos mal que todavía hay bastantes personas buenas

Humanidad es lo que hace falta. Incomprensible se me hace pensar como el ser humano es capaz de oprimir o imponer sus ideales por el ansia de poder, de llegar a matar por esa razón. Hacer que madres con sus hijos, jóvenes estudiantes y campesinos en su mayoría, tengan que huir de su país.

No huyen por gusto, os aseguro que a nadie le apetece dejar, por ejemplo, a su marido al otro lado y dormir con tus hijos en el suelo… en el frío cemento… o tampoco le apetece a nadie tener que pedir para poder comer dos veces al día (si solo dos, no comen más)…  Creo yo… Huyen por pensar diferente a un gobierno golpista, por oponerse a la opresión, por defender la libertad…

¿De quién es el mundo? ¿Quién lo escrituró? ¿Quién se cree capaz de arrancar la vida a una persona por su ideología? ¿Quién dice que ideología es superior?

Y ahora viene lo mejor….

Huyes lo dejas todo… Pero por si no era suficiente, aún quedan otros pocos humanoides (si es que se merecen ese calificativo) que se permiten la licencia y el honor de repudiarte, expulsarte, negarte la entrada y decirte que sobras. Cómo si fueras mercancía que se compra y se vende… Y ahí es donde creo que viene el fallo; el sistema, el dinero… Nos han hecho mercancía que se compra, se vende, se contabiliza y se elimina.

Pues no, señores no es así. Hace muchos, muchos años todo era un pedazo de tierra unido, que por suerte o desgracia se fue separando. Todos venimos del mismo lugar, personas, simplemente eso, ni hombre ni mujer, solo personas diferentes, y a la vez humanos.  ¿Quién nos creemos que somos?

Menos mal, que gracias a Dios, todavía hay bastantes hombres y mujeres buenos. Pero yo hoy me centro en las mujeres, en estas santas mujeres (Hijas de  María Auxiliadora) que se la juegan día a día y literalmente os aseguro que se la juegan, por ayudar a estas personas, por darles una oportunidad, por auxiliarlas y darles un bienestar.

Por supuesto que ellas no saldrán en la portada de la prensa amarilla; no importa, las buenas personas no venden, no dan “morbo”.

Y realmente… Pensándolo bien, tampoco necesitan salir… Lo llevan haciendo muchísimos  años… y lo seguirán haciendo igualmente, sin pedir nada a cambio.

He dicho.

PD: El conflicto internacional del que hablo es del de los nicaragüenses buscando refugio en Costa Rica, aunque podría extrapolarse a cualquier otro país del mundo; España, por ejemplo.

Kike, voluntario en Meleruk y San José de Costa Rica

Julio-agosto 2018