Foto
01Ago

Mi espíritu exalta por Dios

Un grupo inquieto compuesto por 18 jóvenes FMA de 3 continentes, acompañadas por otras hermanas, hemos vivido el camino de la formación para la preparación a los perpetuos.

Primera etapa: Turín y sus alrededores. Don Enrico Lupano, SDB, nos guió a descubrir lugares salesianos visitados a la luz del recorrido vocacional de Don Bosco en el que cada una pudo releer su propia experiencia vocacional. El itinerario comenzó desde lo alto de la cúpula de la Basílica de María Auxiliadora, un modo de decir que es desde el final, desde el Paraíso, desde la conciencia de Don Bosco de que «es María quien hizo todo», y como esa historia se puede leer así hoy de nuevo. El tiempo estuvo marcado por visitas, reflexiones, meditaciones personales, silencio y momentos bonitos de fraternidad. Don Cristian Besso nos ofreció una lectio divina sobre el Magníficat. Concluimos esta primera etapa con la celebración de la Eucaristía en el presbiterio de la Basílica de María Auxiliadora.

Segunda etapa: Mornese y alrededores. El mismo hilo común, esta vez guiado por Don Carlo Maria Zanotti para las reflexiones bíblico-espirituales, S. Ivana Milesi para la visita a los lugares de Mornese y S. Luigina Silvestrini para un estudio en profundidad de la dimensión misionera de nuestro instituto. También en este tiempo contamos con visitas, reflexiones, meditaciones personales, silencio y ricos momentos fraternos. La visita al Santuario de Gavi, la visita a Lanterna y al puerto de Génova, desde donde partieron las primeras misioneras, la parada en la Valponasca y el Roverno, la profundización de los votos y la fórmula de los votos perpetuos, llenaron los días y los enriquecieron de contenido. Todo nos ha ayudado a sentirnos cada vez más Hijas de María Auxiliadora y a reconocernos en la experiencia confiada, fuerte y auténtica, de Madre Mazzarello.

Tercera etapa: los ejercicios espirituales vividos en Mornese, en una atmósfera de silencio y meditación. Fueron dirigidos por Don Francesco Marcoccio, quien propuso la meditación del Libro del Apocalipsis a través del método ignaciano. En este momento nos acompañó la Consejera general para la Formación, S. Nieves Reboso, quien se unió al grupo y compartió encuentros personales y buenas noches. Los ejercicios finalizaron con la renovación de los votos hasta el sí definitivo, ya que unas en unos días, otras en meses, diremos Sí al Señor para siempre. Una celebración bonita, significativa y sencilla. Terminando la jornada compartiendo un momento de fraternidad con la comunidad de Mornese.

Cuarta etapa: Nizza Monferrato. Una breve visita para conocer a Madre Mazzarello en su última etapa de la vida y ver de primera mano la expansión del Instituto que comenzó en Nizza. De regreso en Turín, concluimos el viaje con un tiempo de revisión.

Cada etapa estuvo marcada por la profundidad de la vida de Dios en nuestros fundadores y por la toma de conciencia de cómo Dios va haciendo obras grandes en cada una de nosotras. Un mes vivido con sencillez y en fraternidad.

Mercedes Hoyos, fma