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12Jul

Un sueño hecho realidad

Don Bosco soñó y nosotros hemos seguido soñando. La gracia de celebrar el 150 aniversario en abril de la inauguración de la ASOCIACIÓN DE MARÍA AUXILIADORA, ADMA, nos ha llevado del 3-8 de julio, a 115 personas de toda España a Turín y Mornese. Lugares santos, ricos en fe, historia y espiritualidad salesiana. Siempre marcados por el testimonio de santidad de tantos hombres y mujeres de Dios y su obra.

Han sido días caracterizados por la relación, el testimonio la experiencia. Cada responsable ha transmitido y aportado lo mejor de sí mismo. Todo ha estado muy organizado desde las Zonas y visto anteriormente por la Coordinadora Nacional. Cualquier imprevisto o cambio de horario por la premura del tiempo, fue acogido gustosamente y sin protesta alguna. Se ha sentido muy fuertemente que éramos Familia Salesiana y deseábamos hacernos los días felices.

Tan pronto como nos situamos, fuimos a la Basílica donde tuvimos la primera oración a nuestra Auxiliadora y el saludo del Inspector D. Juan Carlos Pérez Godoy. Hemos visto el Turín salesiano, la Iglesia de S. Francisco de Sales lugar en el que participamos de la Eucaristía, muy vivida por todos. Al final nos dio las Buenas Noches Sor Isabel Pérez, fma.

El siguiente día: Valdoco. Allí está el ADMA Primaria y allí tuvimos una estupenda charla basada en la Fundación de ADMA que nos dio D. Pier Luigi Cameroni, responsable mundial de la Asociación. El itinerario de santificación y apostolado según el carisma de D. Bosco, tomando como madre y modelo a Mª Auxiliadora y el amor a la Eucaristía, es Ella quien guía nuestros pasos, nos sostiene y enseña amar a su Hijo que nos hace testigos alegres y valientes del Evangelio. Una estupenda ambientación carismática sobre la Basílica y un significativo encuentro de hermanamiento con ADMA Primaria que culminamos con la Eucaristía. Al final de la cena una agradable sobremesa donde no faltaron los cantos, chistes y anécdotas vividas dignas de escuchar.

En Chieri las piedras nos hablaban de D. Bosco: Seminario, Escuelas públicas, Café Pianta… Aquí vimos la importancia que él daba a la amistad, de ahí el valor del acompañamiento. Todos juntos en Il Duomo vivimos la Eucaristía con la Oración de renovación del compromiso de ADMA ante el altar de la Madonna delle Grazie. Por la tarde fuimos a ver la casa natal de D. Bosco y el Colle Don Bosco. En la Cripta, ante la reliquia de D. Bosco, rezamos una exquisita oración. La grandiosidad del Templo nos hablaba de cómo D. Bosco supo hacer de lo pequeño cosas grandes, extraordinarias que todos sus hijos e hijas hemos ido acrecentando a lo largo del tiempo, con la confianza puesta en Mª Auxiliadora.

El domingo 7 muy prontito subimos a los autocares con dirección a Mornese donde nos recibieron con campanas. Acercarnos a la vida de María Mazzarello, es descubrir un pasado que nos pertenece. Mujer resuelta, franca y abierta, de temperamento ardiente y con gran sentido de realismo. A través de las explicaciones pudimos observar que la sencillez, audacia, valentía, gratitud y humildad, fue un referente de Madre Mazzarello. Nuestro deseo de alegría está arraigado a nuestro ser Familia Salesiana. Es importante que aprendamos de ella a vivir en el gozo y la esperanza los que estamos llamados como cristianos a ser signos legibles y estimulantes de esperanza ante los demás.

La mañana del último día la Eucaristía en la Basílica como agradecimiento por todo lo vivido y la Bendición de Mª Auxiliadora. “Después de los 150 primeros años” mirando al futuro…

María Dolores Lozano

Delegada Inspectorial ADMA