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02Jul

Una joven del CES Don Bosco recibe los sacramentos de la iniciación cristiana

El pasado 30 de junio, Miriam Barriuso, alumna de 4º curso del Grado de Primaria en el CES Don Bosco, recibió los sacramentos de la iniciación cristiana. La celebración se realizó en la parroquia Santa María Micaela, sede de nuestra vicaría VIII. Presidió el acto nuestro vicario Don Ángel Camino.

Acompañada por su familia, padres, tíos (que fueron los padrinos), hermana, primos y una amiga y algunas salesianas; Miriam vio cumplido el deseo de abrazar la fe, confirmarla y participar por vez primera en la eucaristía.

Con su cercanía y simpatía, Don Ángel le recordó el valor de sentirse hija de Dios y la animó a sentirse privilegiada por el amor manifestado en Jesús y que el Espíritu derramaba en ella. Repitió las palabras que el Papa Francisco había dicho: el Padre crea, el Hijo salva y el Espíritu ama.

Miriam  solicitó al equipo de pastoral del CES,  al iniciar el curso,  prepararse para recibir los sacramentos. Durante este tiempo se ha preparado con responsabilidad e ilusión. En el momento final de la celebración, dirigió a los presentes estas palabras:

Quiero dar gracias a Dios por regalarme la vida y ofrecerme talentos, defectos y virtudes. Gracias por poner en mi camino a personas buenas y bondadosas como mi familia, amigos, compañeros y profesores. También gracias por protegerlos ofreciéndoles amor, salud y bienestar.

Te agradezco no solo este día sino todo el recorrido que me ha llevado a estar donde estoy hoy. Quiero dar gracias a mi abuela que me recuerda a Dios siempre que puede, a mis compañeros y profesores de Religión del colegio y a profesores de mi Universidad, en especial Conchi y su infinita paciencia, que me ha recordado y mostrado como es el verdadero Dios. Quiero dar gracias a mi familia porque es un apoyo incondicional para mí, por haber permanecido siempre y haberme dado tanto cariño y atención siempre.

Como símbolo para la celebración, Miriam ha escogido la cita de Isaías 11, 1: “Un brote saldrá del tronco de Jesé, de sus raíces nacerá un vástago”. Como esa rama que nace en el tronco de un árbol, Jesús ha aparecido como la Gran Novedad y le regala su vida nueva. Ha irrumpido con su Gracia y la ha hecho nacer del Agua y del Espíritu.

Su sí, su testimonio nos renueva a todos. Dios nunca deja de sorprendernos.

Conchi Muñoz, fma