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18May

A pesar de todo hay esperanza

Maín nos dijo: “No te desanimes nunca por cualquier dificultad que puedas encontrar” y desde la Asociación Valponasca hemos trabajado bajo ese espíritu durante estos meses en los que nos hemos tenido que alejar para poder estar cerca de nuevo. A través del lema «Que la distancia no nos pare” hemos seguido al lado de las personas que forman parte de nuestros proyectos en León y Madrid en estos tiempos difíciles brindándoles así el apoyo necesario para, entre todos, seguir hacia delante. La dedicación, el trabajo en equipo, la capacidad de adaptación y la creatividad han sido los pilares básicos de estos meses en los que, a pesar de la emergencia sanitaria, no podíamos parar. Desde nuestras casas hemos continuado con la actividad buscando aminorar el impacto producido en las familias por esta crisis repentina.

Una de las mayores consecuencias de esta pandemia ha sido la pérdida de puestos de trabajo, ceses de actividad, ERTEs… pero en Valponasca podemos dar cuenta de que, a pesar de la situación que estamos viviendo, hay esperanza. A través del proyecto Incorpora de la Fundación “la Caixa” hemos conseguido que varias personas encuentren un puesto de empleo como es el caso de Yunieska Pérez y Mohammed Hajhouji.

Yunieska Pérez Acosta tiene 38 años y dejó Cuba hace 11. Después de trabajar en Cataluña y Andalucía volvió a León donde ha empezado a trabajar en el supermercado “Masymas”. A pesar de ser la primera vez que trabaja en este sector se siente “muy bien y con los buenos compañeros se sobrelleva esta situación”, a pesar «de no poder juntarnos mucho» por las medias que se están tomando por la emergencia sanitaria. “Ponemos mascarillas, guantes y alcohol. Además, hay la suficiente amplitud como para guardar las distancias» manifiesta Yunieska que considera que es “una gran suerte” encontrar un puesto de trabajo en plena pandemia.

También gracias al proyecto “Incorpora” Mohammed Hajhouji de 48 años, ha encontrado un puesto de trabajo en este caso en la empresa Oblanca. De origen marroquí, llegó a España (concretamente a León) hace 15 años. Se considera “un privilegiado” por haber encontrado una oportunidad laboral en las condiciones actuales algo que le permitirá para mantener a sus tres hijos. “Aunque llevo tiempo trabajando en otros mataderos es una gran oportunidad el trabajar ahora” asegura. Además, valora muy positivamente la acogida que ha tenido por parte de sus compañeros: “Estoy muy bien con mis compañeros. Me llevo bien con todos, ya tengo amigos españoles e inmigrantes”.

Tanto Yunieska como Mohammed, valoran positivamente el hecho de trabajar en una industria de importancia capital en la situación actual. «Ayudamos a que la sociedad funcione al ser un sector de primera necesidad», relata la trabajadora de ‘Masymas’. Pero estas no son las únicas inserciones que a través de nuestros proyectos hemos conseguido. Desde el inicio del año, 34 personas han conseguido un puesto de trabajo gracias a la intermediación laboral realizada en la entidad y, de estas, 18 han sido durante la crisis sanitaria.

Ahora, más que nunca, es el momento de no dejar a nadie atrás. Desde el equipo de Valponasca seguiremos trabajando día a día para seguir ayudando a aquellas personas que más lo necesitan.

Fotos de «La nueva crónica» – 11 mayo 2020