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13May

Agradecidas al Espíritu de Mornese (VIII)

EL SUSURRO DE MORNESE

“Recuerda que no basta comenzar, hay que continuar; hay que luchar siempre”. Con esta frase Santa María Mazzarello nos invita a seguir adelante, a continuar, sobre todo, cuando nuestras fuerzas desfallezcan.
Nunca podré olvidar mi visita a Mornese, para mí, Mornese es una palabra de uso muy cotidiano ya que trabajo en la Fundación que lleva su nombre, la suelo pronunciar, leer o escribir varias veces al día y explicar otras tantas a personas que me preguntan por qué ese nombre y de donde viene. De repente verme allí, pasear por sus calles tranquilas, imaginando oír el susurro del “a ti te las confío” camino al colegio, mirar por la ventana de la Valponasca…, fue darle un sentido diferente a la palabra que tantas veces había pronunciado, un sentido que nació de conocer más de cerca a Maín, su vida y su sueño.

Vivo en Jerez de la Frontera, y, como dato anecdótico debo decir que, desde que tengo uso de razón salesiana, siempre celebramos su día en la semana que coincide con la Feria de la ciudad, sin duda uno de los eventos festivos más esperados del año. Es curioso como la alegría y la fiesta envuelven por siempre a nuestra fundadora. Y así es como yo la vivo, alegre, con esa misma sonrisa con la que comenzó a trabajar con las primeras niñas, con ese júbilo con el que nos invita a luchar siempre.

Por todo ello solo puedo decir “Gracias”, es una gratitud nacida del amor hacia todo lo que representa, a su modelo de educadora que nos guía en nuestro trabajo diario, a su testimonio de entrega a la voluntad de Dios que nos enseña que no basta con comenzar sino que debemos seguir el camino que El Padre nos pide hasta el final, al espíritu de Mornese y sobre todo, a su Santidad, al espejo donde debemos mirarnos en nuestro día a día.

Gracias a ella estamos aquí, Maín sigue viva en cada una de las religiosas que componen el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, que son testimonio vivo de su amor, sigue viva en los seglares que hacen de su labor diaria una verdadera opción de vida, y sobre todo, sigue viva en el eco de los jóvenes por los cuales nos levantamos a diario y acompañamos desde nuestros colegios, casas familias, oratorios, centros juveniles, grupos de fe y todos y cada uno de los proyectos socioeducativos que lleva adelante la gran Familia Salesiana.

Santa María Mazzarello, modelo de humildad y sencillez, gracias por tu ejemplo de vida que nos invita siempre a procurar estar alegres, a no desanimarnos nunca, a amar al Señor, a hacer el bien y a darnos a los más desfavorecidos, porque no basta con comenzar, hay que continuar, hay que luchar siempre.

José Alberto García Perea

Educador – Jerez de la Frontera -Fundación Mornese