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13set.

AGRADECIDAS AL ESPÍRITU DE MORNESE ( y XII)

Agradecida ¿Cómo no?

Hablar de mi vida vinculada a Madre Mazzarello es para mi una gran satisfacción. Quizá no antes, pero sí, desde el Noviciado, Madre Mazzarello es para mi maestra y guía. He aprendido mucho en su escuela y sigo aprendiendo.

Tres experiencias –o momentos, personas-  me  han marcado particularmente.

 En mis dos años de noviciado tuve una acompañante excepcional, la Maestra Sor Suzanne Bouvier,  que era una enamorada y gran imitadora de Madre Mazzarello. Sus palabras y su ejemplo de humildad profunda, sabiduría realista, sencillez encantadora nos acercó de una forma muy especial y para mi definitiva, la figura de nuestra santa. Pude disfrutar leyendo los dos volúmenes de Fernando Maccono y la Cronohistoria en primer lugar y los que han ido saliendo después ¡que los hay!

Pero por otra parte, muchas recordamos que, por entonces la figura de madre Mazzarello no era demasiado conocida. Poco se la citaba. Y no sólo fuera, también entre  nosotras. Pues bien, entre quienes se han esforzado por ayudarnos a  descubrir la riqueza de esta gran mujer, está sor Esther  Posada. Ella guió una semana de reflexión y oración que pudimos vivir en Mornese y la Valponasca todas las directoras de España en el año 1981, centenario de su muerte. Las casas del pueblo, sus calles, el Colegio… Un pasado cargado de historia,  que se hacía presente. Una historia continuada, una vida que encontraba eco en cada una de nosotras que,  con alegría compartíamos cada tarde sentadas al aire libre ¡Una experiencia inolvidable! Una tarde pudimos visitar a la señora Paolina, ya muy anciana, que nos contaba emocionada que ella había conocido a Maín. Vivía en la casa donde había comenzado el primer Oratorio. “La recuerdo, nos decía,  como si fuera ahora, jugando con las niñas, qué alegre! Contagiaba entusiasmo”

 Todas nuestras fuentes están en Ti (Sal 87,7) Recuerdo con especial emoción aquella mañana, más bien fría,  de septiembre de 1996, al inicio del CG 20, bajo la ventana de la Valponasca. Allí estábamos todas, nuestros pies, nuestro corazón, nuestra mente, sumergiéndonos en las fuentes de nuestra historia. En el centro un atril sencillo, encima un libro abierto por la página que registraba  la partida de bautismo de nuestra santa María Dominica Mazzarello. Celebración entrañable y gozosa, cantando con el salmista: “¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios. Se dirá de Sión- de Mornese, de la Valponasca, de España, de …- una por una todas hemos nacido aquí”. Y se  escribirá en el registro de nuestra Familia: esta ha nacido allí. El Altísimo mismo la establecerá. Y mientras cantan y bailan, dicen: «En ti se hallan todos mis orígenes»

Y allí quedaron anotadas todas nuestra firmas. ¡Con qué gozo y agradecimiento al Señor, “la fuente que mana y corre aunque es de noche (San Juan de la Cruz). La fuente de nuestra manera de pensar, de mirar, de hablar, de escuchar, en definitiva  la fuente de nuestra vida.

Todo esto lo recuerdo con gran emoción y gratitud al Señor  y a la Congregación por tantas oportunidades que me ha dado y que me  han ayudado a crecer  sintiéndome miembro afortunada de esta gran Familia,  y me han impulsado a intentar siempre dar lo mejor de mí misma.

Para mí, Madre Mazzarello ha sido una especial MAESTRA  de vida. De ella he aprendido tanto, desde los comienzos de mi misión como asistente de internas, y a lo largo de toda mi vida salesiana, sobre todo como animadora de la comunidad. Admiro en ella muchas cosas, sobre todo su profunda humildad y esa inteligencia perspicaz, junto a su capacidad para comprender situaciones y personas y su habilidad para establecer relaciones interpersonales auténticas. Acudo con frecuencia a su intercesión  y me parece haber experimentado  su ayuda.

Ahora estoy viviendo algo especial: Con alegría constatamos que en nuestro cole D. Bosco de Vigo, Madre Mazzarello, Maín, es cada vez más conocida y querida. 

Todo es muy gratificante. Me encanta ver cómo los profes van creciendo en interés por conocerla,  cómo van descubriendo en ella un modelo de educadora salesiana, que supo encarnar maravillosamente el carisma y marcar la buena dirección para que nosotros podamos ahora  ser buenos educadores al  estilo de D. Bosco y de Madre Mazzarello. Y no sólo los profes, también los alumnos vibran cuando, por ejemplo,  cada 13 les presentamos alguna iniciativa con motivo de la preparación del 150º aniversario de la Fundación del Instituto. A través de los buenos días, las emisiones de nuestro grupo de Radiobosco, gimkanas con sorpresas en el recreo, etc  ¡Una respuesta llena de entusiasmo y colaboración.

¿Cómo no vivir “agradecida al Espíritu de Mornese”? ¿Al Señor  “que me concede tantas gracias”?

Sor Corona Nieto, fma

Comunidad de Vigo