Foto
03Dic

#CuidandoLaCasaComún: Niños y jóvenes protagonistas del cambio

El 30 de noviembre de 2019, en la conclusión de la Cumbre Global de Niños, con el Papa Francisco en la sala Pablo VI, niños y jóvenes demostraron nuevamente que «juntos es mejor» y que un mundo de paz y unidad es posible, cuando la «confianza y la valentía» inspiran cada proyecto de cambio para el bien común. Entre los tres mil participantes, ochenta jóvenes, miembros de la escuela de espectáculos de Turín, animaron este encuentro con frases, canciones y bailes inspirados en la encíclica «Laudato Si'»: no tenemos un «planeta B» cantaban a una sola voz como en un único coro.

Las Instituciones de las Hijas de María Auxiliadora en Roma hospedaron grupos de diferentes partes del mundo para compartir sus experiencias concretas de cambio. Algunas Colegios de las FMA de Chile, Colombia y Brasil fueron elegidas para participar activamente en este evento internacional, dar a conocer sus proyectos y descubrir muchos otros que, como el propio, dejan huellas en el mundo a través de la metodología «Diseña el cambio».

«Yo genero ecoconciencia: tú voz son mis manos y juntos concebimos el cambio», fue el proyecto presentado por un grupo de niñas de la Anexa a la Normal “María Auxiliadora” de Santa Marta – Colombia para promover la inclusión y la solidaridad.

Los jóvenes brasileños del Liceo “María Auxiliadora” de Lins – San Paolo demostraron con el proyecto «Abejas verdes: sembradores del futuro» que, combinando fuerza y creatividad, es posible concretar los sueños de mejora ambiental y social.

Además, la «Brigada ecológica» del Liceo “María Auxiliadora” de Santa Cruz – Chile presentó su proceso de sensibilización con el proyecto » Menos basura y más involucrados en el cuidado de la casa común». Estas jóvenes pudieron combinar imaginación y creatividad, involucrando otras Instituciones de la ciudad en su proyecto y obteniendo resultados inesperados. Esto hizo que su proyecto fuera desde el inicio “ganador”: supieron cómo tocar el punto accesible al bien en otros jóvenes.

Los jóvenes del Colegio María Auxiliadora de Santiago – Chile «apartaron la vista de la pantalla del teléfono móvil y se pusieron manos a la obra al servicio de la comunidad» (palabras del Papa Francisco) con el proyecto “No botes: ¡recicla!» así en una sola propuesta unieron conciencia ecológica y social, porque mientras reciclaban ayudaban a una fundación para niños pobres. Este grupo fue muy valorado por su sentido de fraternidad también debido a que en su presentación llevaban los nombres de los miembros del grupo que no pudieron asistir a la Cumbre.

En su discurso a los participantes, el Papa Francisco dijo que «existe una relación muy estrecha entre lo bello y el bien, entre la belleza y la bondad entendida como un servicio a los demás». Esto fue interpretado por las niñas y las preadolescentes de la Obra “Sagrada Familia” de Punta Arenas – Chile. Su proyecto «Plantando felicidad» buscó darle a su escuela un toque de alegría y de vegetación. Por lo tanto, con la ayuda de muchos, construyeron jardines verticales, desafiando incluso el frío de sus tierras.

El 29 de noviembre de 2019, en un momento de fraternidad y familia, los/as alumnos/as de las FMA que asistieron a la Cumbre Global de los Niños pudieron reunirse y escuchar a la Madre General y a las consejeras. La Madre alentó a estos jóvenes a seguir siendo protagonistas del cambio, involucrando cada vez más a sus amigos y compañeros de clase.

En sus caras se veía la alegría de haber participado en el proyecto «Yo puedo» y en el encuentro final de la Cumbre Mundial de los Niños, confirmando las palabras del Papa Francisco: «Lo que me hace tan feliz – al ver sus ojos alegres – es que ustedes prefirieron la solidaridad, el trabajo en equipo y la responsabilidad a tantas otras cosas que el mundo les ofrece. Es así: ciertas cosas te entretienen por un momento, y eso es todo. En cambio, este compromiso realizado “juntos” les brinda una satisfacción que permanece dentro. Este es también el fruto de un método educativo que involucra la cabeza, las manos y el corazón, es decir, nuestras diferentes dimensiones, que siempre están conectadas entre sí. Es por eso que ustedes parecen más felices que aquellos que lo tienen todo y no quieren dar nada. Solo a través del “darnos” podemos alcanzar la felicidad (cfr. Hech. 20,35)”.

www.cgfmanet.org