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14May

Encuentro precapitular online

Se llevó a cabo el domingo 9 de mayo de 2021, aniversario del nacimiento de Madre Mazzarello, el encuentro online en preparación al CGXXIV. Participaron Madre general, sor Yvonne Reungoat, las Consejeras generales, las Inspectoras y Superioras de Visitaduría, las delegadas al CGXXIV de las 74 Inspectorías y 5 Visitadurías del Instituto FMA presente en los 5 continentes. Por parte de nuestra inspectoría S. María del Rosario García acompañada por las dos delegadas: S. Rosario Ten y S. Paloma Bravo. Coordinó el encuentro sor Chiara Cazzuola, Vicaria general y Reguladora del CGXXIV.

Un encuentro de conocimiento y de fraternidad, orientado por el Espíritu Santo y por la memoria de los orígenes mornesinos que caracterizaron la plegaria inicial, sobre el tema del CGXXIV “Haced todo los que Él os diga” (Jn 2,5). Comunidades generativas de vida en el corazón de la contemporaneidad”.

Al dar la bienvenida a las participantes Madre General expresó la alegría de encontrarse juntas:

Por primera vez estamos juntas, todas las FMA miembros del Capítulo general XXIV. Hemos deseado este momento para sentirnos en camino juntas en la preparación de la celebración del Capítulo. La posibilidad de vernos hace más concreta nuestra comunión”.

Y compartió su reflexión: “La situación mundial creada por la Pandemia de Covid-19 no ha permitido la celebración del Capítulo general XXIV y se espera poder celebrarlo en Roma del 11 de septiembre al 24 de octubre de 2021. El Papa Francisco escribe:

En este momento, lo que necesitamos es la oportunidad de cambiar, de dejar espacio para que pueda surgir algo nuevo que ahora falta. Como cuando Dios dice a Isaías: venid, pues, y disputemos. Si aceptáis obedecer, lo bueno de la tierra comeréis (cf. Is.1, 18-20)”. (Papa Francisco, Ritorniamo a sognare. La strada verso un futuro migliore, Casal Monferrato Piemme, 2020, Prólogo).

¿Cómo hacer volver a florecer los tiempos de la fecundidad vocacional de nuestras comunidades? No sólo como FMA, sino también como educadoras/educadores, como testigos de la fe. ¿Cómo ser comunidades generativas de vida en el corazón del mundo? Estamos llamadas a dejarnos habitar por el Espíritu Santo, a estar disponibles a su voz, a su luz, para permitir al Carisma presente en nosotras, en nuestras comunidades, ser una luz que indique un camino abierto al futuro a las/los jóvenes de hoy en todo el mundo. El Espíritu Santo nos ayuda a confiar en los valores fundacionales de una experiencia de santidad salesiana y a releerlos, reinterpretarlos a la luz de la novedad del hoy.

Mornese era la “Casa del amor de Dios”. Casa quiere decir relación, amor que circula. Y la felicidad es fruto del amor. María Domenica se convirtió en “casa” para las chiquillas confiadas a ella. Y enseñó, ayer a las primeras hermanas, y hoy a nosotras sus hijas, a ser casa para las jóvenes de todos los tiempos y de todos los lugares. Es éste el secreto fundamental para que las comunidades vuelvan a ser generativas, a generar una vida humana buena, abierta a la fraternidad universal, a la vida cristiana gozosa y santa, a la disponibilidad pastoral para que todos tengan la vida en abundancia, a la generosa y gozosa respuesta a una eventual vocación a la vida de FMA en la patria o en las misiones ad gentes, en cualquier compromiso que se nos confíe, cualquiera que sea la tarea a desempeñar”.

Después de la presentación de las Presidentas de las 9 Conferencias Interinspectoriales CIAM, CIAO, CIB, CICSAL, CIMAC, CIME, CINAB, NAC, PCI y de la Región Pacífico SPR, la Reguladora del CGXXIV, sor Chiara Cazzuola, presentó el trabajo que las Capitulares están llamadas a realizar en esta etapa de preparación, identificando “las llamadas de Dios que emergen como nuevas interpelaciones para el futuro del Instituto FMA” a la luz de las síntesis elaboradas por cada Conferencia Interinspectorial y por la Inspectoría SPR sobre el modo de reconocer, interpretar y concretar elementos significativos y pasos concretos para ser hoy “generativas de vida”, comunidades vocacionales, sinodales, misioneras y proféticas.

“El Capítulo general es una oportunidad y una responsabilidad para soñar juntas el futuro inédito que se abre ante nosotras. Cada una de nosotras ha sido escogida por el Señor a través de mediaciones para dar su contribución insubstituible al crecimiento de la fidelidad carismática del Instituto, en relación con la contribución de cada hermana, cada comunidad y comunidad educativa. Es importante vivir este tiempo de preparación a partir de la apertura del corazón a la novedad del Espíritu Santo presente en el hoy de la historia, a sus nuevas llamadas que escuchamos en la vida de las/de los jóvenes, de las familias, de la gente que encontramos”, ha pedido Madre Yvonne Reungoat.

Un rostro nuevo para un futuro de esperanza cantaron la Madre y las Consejeras generales, que fieles a la llamada de Dios y seguras de su presencia, con audacia continúan siendo aquella voz profética y de esperanza para el Instituto FMA.