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30Abr

Esta oración es… POR TI (y 43)

El 19 de marzo, a los pocos días de ser decretado el estado de alarma en nuestro país, lanzamos este iniciativa de oración que nos ha hecho «abrir los ojos» a la realidad que estaban viviendo muchos diferentes colectivos. Se ha creado una bonita cadena de oración compartida en las redes, en los estados de wasap de muchos de vosotros, ha ayudado a una lectura creyente de la realidad que estamos viviendo y ha acercado a Dios a quienes hacía tiempo que quizá no rezaban y es que, la toma de conciencia de nuestra fragilidad siempre nos invita a ponernos al cuidado de Dios.

Sí, termina esta sección pero continúa la cadena de oración, a partir de mañana lo haremos de la mano de María, nuestra Madre Auxiliadora. Junto a ella viviremos cada día de este mes mariano.  La nueva sección se llama: «Esta oración es… CONTIGO»

Sí, seguimos contando CONTIGO con quien durante más de un mes nos hemos sentido en comunión. Acudiremos a ella juntos…

Sí, CONTIGO, María, queremos rezar, queremos aprender de ti, también es estos tiempos de incertidumbre.

De nuevo te pedimos que te unas a esta cadena y que la difundas para hacer llegar a una sola voz nuestra oración, porque juntos somos más fuertes, porque hacerlo juntos nos hace sentir más hermanos.

Pincha sobre la imagen para ver el archivo PDF y acceder al enlace de la canción.

 

Esta situación de crisis despierta la solidaridad, el estar cerca de la que gente aún en la distancia. Es la «fantasía de la caridad» la que despierta la creatividad para estar cerca estando lejos. Nosotros, desde la fe, creemos en la poderosa fuerza de la oración, en la Iglesia en comunión, en los lazos invisibles de la fraternidad que a todos nos une. El Papa Francisco nos recuerda que «hay una forma de oración que nos estimula particularmente a la entrega evangelizadora y nos motiva a buscar el bien de los demás: es la intercesión» (EG, 281).
Por este motivo lanzamos esta iniciativa bajo el nombre de «Esta oración es… POR TI», un recurso para la oración diaria, poniendo en nuestra plegaria una intención concreta que nos haga salir de nosotros mismos, nos invite a mirar al cielo y a pedir por quienes están viviendo esta situación con una mayor dosis de incertidumbre y dificultad.
La Iglesia necesita imperiosamente el pulmón de la oración, por eso te pedimos que te unas a esta cadena y que la difundas para hacer llegar a una sola voz nuestra oración, porque juntos somos más fuertes, porque hacerlo juntos nos hace sentir más hermanos.