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15Sep

Clara, entra al aspirantado y… se hace fiesta

Es bonito leer en la Cronohistoria como Madre Mazzarello quería que se celebrara siempre la llegada de una nueva vocación, con el fin de que se encontrara en seguida en su propia casa (cfr. Cronohistoria II,29). Sin duda que así ha sucedido también en nuestra casa del Barrio del Pilar con la incorporación a la comunidad, el pasado domingo, de Clara Neira, antigua alumna del colegio San José de Emilio Ferrari, como aspirante.

Los días previos ya la habían despedido, con una sentida oración, la comunidad de Emilio Ferrari que la ha visto crecer desde que comenzara su andadura escolar con tres años y, que en la celebración de los 75 años de la presencia de las Hijas de María Auxiliadora en este barrio de Ventas, ve cómo una joven se plantea con valentía y generosidad dar un paso al frente y conocer más de cerca la vocación salesiana. Un momento de oración y convivencia donde cada hermana pudo recordar sus primeros pasos en la vocación salesiana y rezar así con más sentido por Clara, por su familia, por la comunidad que la acogerá, con la que podrá hacer una intensa experiencia de seguimiento de Jesús en comunidad.

El año pasado Clara inició una pequeña experiencia comunitaria en la Casa inspectorial que compaginó con su presencia en familia. Una experiencia, como tantas otras cosas, interumpida por el confinamiento. Con el nuevo curso reinicia la experiencia, ahora de forma completa al comenzar su aspirantado. El domingo por la mañana fue acompañada por parte de su familia hasta el sencillo Barrio del Pilar y se hizo fiesta… ¡por supuesto!

¿Quieres conocer más a Clara? Que sea ella la que se presente:

Mi nombre es Clara, Clara Neira, tengo 20 años y soy antigua alumna del Colegio San José, Salesianas Emilio Ferrari (Madrid). Este curso seguimos celebrando los 75 años de nuestro querido colegio con el lema “75 años creando futuro”. La casa de Emilio Ferrari está en mi corazón, sea cual sea el proyecto de Dios en mi vida. Así, con el corazón en la mano, puedo afirmar que cada día me enseñaron académicamente, por supuesto, pero lo más importante me enseñaron a caminar en el camino del Amor.

Realmente la experiencia de cercanía y acogida, de casa y de familia, de familia salesiana ha ido calando poco a poco en mí, como gotas de lluvia que te van empapando. La decisión de hacer experiencia en comunidad el curso pasado y la decisión de entrar al aspirantado me confirman que el Señor me quiere feliz, y aquí así me siento, pues solo donde esté tu tesoro estará tu corazón”.

Además de hacer fiesta, no faltara la oración por ella para que poco a poco vaya descubriendo el sueño de Dios sobre ella, sea el que sea.