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23Nov

Ha llegado el momento

El pasado sábado, 21 de noviembre, los Salesianos Cooperadores más jóvenes y Aspirantes de la Provincia “San Juan Bosco” estábamos invitados a pasar la mañana para conocernos, como viene siendo habitual en la Asociación. Nuestra querida sor Josefa Zaballos se estrenaba, además como Delegada FMA y pudo acompañarnos en el Encuentro.

Más de 70 personas nos dimos cita el sábado en Meet para vivir juntos, de una manera diferente -pero que ya es más que normal para nosotros-, la mañana del 21. Para mí era el primer encuentro de jóvenes y aspirantes y no puedo comparar con otras ediciones, pero sí puedo expresar lo gratificante que fue ver cómo la asociación de Salesianos Cooperadores en nuestra provincia está viva y, como decía el flyer de invitación, viviendo su particular “Pentecostés”.

Quién me hubiera dicho a mí, hace unos años, que iba a estar viviendo lo que estoy viviendo. En estos años de preparación y discernimiento que llevo en mi casa salesiana de Aravaca, lo que más me anima es ver que mi sueño no es mío. Que, en realidad, fue Don Bosco quien soñó con Salesianos Cooperadores en esta casa FMA y que, además, yo soy parte de este sueño. Y que mis compis de camino son mi mayor tesoro en estos momentos, a los que tengo que cuidar y valorar como regalos de la vida. Sin ellos, esto sería impensable. Y juntos haremos que los sueños de cada uno de nosotros tengan el sentido que el Señor y Don Bosco nos hagan ver. Porque mi vocación es mía, pero sin ellos, no puedo entenderla.

El período de discernimiento es un período difícil, para qué negarlo (creo que no descubro nada nuevo). Con muchos altibajos (ahora sí me veo, ahora no me veo), de dudas (¿y será ahora? ¿y será aquí?), con emociones a flor de piel… pero también es un período precioso para reflexionar, para rezar, para conocerte, para hacer memoria, recoger y proyectar tu historia personal… Ese es el valor que yo le doy a estos años. Y el valor “añadido” es sentir que no estoy sola.

Comenzamos el encuentro teniendo una celebración de la Palabra y acto seguido nos dividimos en dos “salas virtuales” según nos hubiéramos inscrito. Por una parte, los que participaban en el encuentro “general” y por otra parte los que participamos en el encuentro “prepromesas” donde compartí con cerca de 30 de ellos, mi inquietud por solicitar, de manera más inminente, la entrada en la Asociación y realizar la promesa como Salesiana Cooperadora en un futuro a corto-medio plazo.

Para prepararnos este momento nos enviaron previamente un documento que nos sirvió para poder preparar esta decisión tan importante, para rezar y presentarnos. Pasamos el resto de la mañana contándonos unos a otros cómo somos, cuáles han sido nuestros momentos salesianos que nos han llevado hasta hoy e identificando esas personas clave en nuestra vocación de Salesianos cooperadores. Nos acompañaron dos veteranos Salesianos Cooperadores, Juanjo -profe del CES- e Isidoro Gil que hicieron realmente bien la dinamización de la mañana.

Me llamó la atención un dato curioso y es que, diría que el 90% de los que estábamos allí, descubrimos nuestra vocación a ser Salesianos Cooperadores en el ambiente de Tiempo libre. En los patios salesianos, entre grupos, música, teatro, campamentos, peregrinaciones a Santiago… muchos de nosotros coincidimos en que esos momentos despertaron en nosotros el gusto por “quedarnos” en la Familia Salesiana de manera más comprometida. Cuánto tenemos que cuidar este ambiente como terreno vocacional…

Juanjo nos dejó bien claro que ser Salesiano Cooperador no es un termómetro para ver cuánta “salesianidad” hay en nuestra vida. Sino que ser Salesiano Cooperador significa querer vivir nuestra “salesianidad” en comunión con otros, a través de la Asociación, y para otros, a través de nuestro apostolado -que puede ser, o no, salesiano- formando parte de la Familia Salesiana en la Iglesia.

Los tiempos del Señor no son nuestros tiempos. Y he tenido que esperar “sus tiempos” hasta que por fin ha llegado el momento.

Si alguien de los que lee estas líneas tiene dudas de si dar el paso para ser Salesiano Cooperador o Salesiana Cooperadora yo le invito a que dé el paso de preguntar, de informarse, de empezar el proceso de discernimiento para saber si es a lo que estás llamado en la Familia Salesiana. Si es que no, no pierdes nada, y si es que sí… ¡lo ganas todo! Nunca es tarde.

Ojalá pronto, pueda escribir otra “buena noticia” invitándoos a participar en la celebración de mi promesa como Salesiana Cooperadora.

En Comunión,

Laura Fradejas García

Aspirante a Salesiana Cooperadora en Aravaca (Madrid)