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06Apr

La medida sin medida del amor

En el CJ Cejusa de nuestra casa de Emilio Ferrari hemos vivido intensamente nuestra Pascua teniendo cada día un tiempo de oración y reflexión sobre el sentido del día y participando juntas en las celebraciones.

Un grupo de 6 chicas entre 16 y 23 años, acompañadas por algunas hermanas, han vivido la que ha sido su primera Pascua Juvenil. Lo han vivido con ilusión , con novedad y con mucha profundidad. El Jueves Santo profundizamos en los tres regalos que Jesús nos hace en esa tarde. Tuvimos la ocasión de reflexionar sobre la importancia y la vivencia de la Eucaristía en nuestra vida, sobre la actitud de servicio y donación de la que Jesús nos da ejemplo en el lavatorio de los pies ,y sobre el mandamiento del amor que nos hace hermanos al tomar conciencia de nuestro padre común, una oportunidad de tomar conciencia de cada frase que cada día rezamos en el Padrenuestro.

El Viernes Santo por la mañana vivimos un intenso Vía Crucis donde al tiempo que acompañábamos a Jesús en su camino hacia el Calvario, recordamos a personas que, como Él, son ejemplo para nosotras de donación y generosidad, a las personas que sigue siendo hoy “crucificadas”, llevando el peso de la cruz de la enfermedad, de la soledad, de la falta de acogida en las fronteras… Cada gesto y cada palabra nos fue introduciendo en el misterio de este día, un Dios que “me amó y se entregó por mí”, por cada una de nosotras, con nuestro nombre… Tras la celebración de la tarde en la parroquia seguimos profundizando en las figuras más significativas del día tratando de identificarnos con ellas (Pilatos, Caifás, Pedro, Judas…) y con los sentimientos de Jesús ante ellas. La medida sin medida del Amor, ha sido la frase que con más fuerza resonó en esa tarde.

Al día siguiente, aprovechando el buen tiempo nos acercamos a un parque para comer allí y profundizar en los miedos de los discípulos tras la muerte de su Maestro y en la fe de María, en este día de Sábado Santo marcado por el silencio y la espera. Celebramos juntas la vigilia con la alegría y la emoción de lo vivido y rezado en estos días.

Nada mejor para expresar lo vivido que los testimonios de las propias participantes:

Ha sido una experiencia muy bonita, además celebrar está pascua con gente tan cercana me ha ayudado a estar más relajada y tranquila. Me ha servido para cambiar mi modo de ver el mundo centrándome en lo bueno que pasa y lo que podemos hacer para que sea mejor , dejando atrás todo el pesimismo (Laura, 18 años)

Me ha gustado compartir esta Pascua. Nos hemos podido expresar de diferentes formas dando gracias al Señor, ha sido una bonita y grata experiencia poder compartir todos nuestros sentimientos (Guada, 21 años)

Es muy grato poder escuchar e intercambiar puntos de vista con amigas y hermanas que te ven crecer y decidir un camino. Camino que respetan, comparten y del cual se enorgullecen. Ayuda a decir una vez más: “¡Adelante! Con ánimos y tirémonos de nuevo al vacío”. “Gracias” es la palabra con la que lo resumiría. Vayamos adelante teniendo como referente a aquel que se entregó sin medida (Clara, 21 años. Aspirante FMA)

Esta Pascua no la voy a olvidar nunca, ha sido hermosa, llena de tantas emociones cada día y me he quedado con ganas de más. Solo puedo dar las gracias a quienes han hecho esto posible y esperar que se repita (Joselyn, 23 años)

Yo siempre he vivido la Pascua como algo religioso, pero porque al final es la tradición que siempre veía. Es la primera vez que he podido profundizar en su significado, lo que ha hecho que cobre el sentido que antes no tenía. No podría haber habido mejor forma de vivirla, y sin duda estas Pascuas han sido las mejores de mi vida. Estoy muy agradecida con todas las personas que han vivido conmigo esta experiencia. (Jimena, 16 años).

Lo primero agradecer el poder haber vivido esta experiencia de una forma bonita y lo segundo que ha sido la primera Pascua que celebró así y que me ha gustado las actividades que hemos podido realizar y que gracias a todo esto se puede decir que es otra experiencia en mi vida y creo que en la de todas. Así que espero que podamos seguir viviendo más momentos bonitos en nuestras vidas (Daniela, 20 años).

¡Seguiremos viviendo la Pascua en nuestra vida cotidiana, con la alegría y la esperanza que brota del encuentro con Jesús!

Paloma Redondo, fma

Responsable CJ CEJUSA – Emilio Ferrari