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26Xuñ

Si emociona pensarlo… ¡imagínate hacerlo!

En este segundo año de preparación al 150º de la fundación del Instituto, en nuestro colegio de Valdepeñas, hemos tenido tres momentos muy fuertes de formación carismática promovidos por la Inspectoría y en comunión con todos los claustros de una forma online. Han sido un aldabonazo en nuestro ser maestro salesiano. Y aunque en su día fuimos comentando lo que más nos había llamado la atención y nos había hecho reflexionar, hoy hemos dedicado parte de una mañana a evaluar lo que recordábamos y había cuestionado nuestra vida.
El equipo de pastoral, una vez más, ha preparado una dinámica para facilitar la reflexión y la participación. Nos han invitado a suponer que las autoridades competentes nos comunicaban que se iba a abrir un Colegio nuevo y nos pedían que nos ofreciéramos a ayudar a ponerlo en marcha. Cada uno con sus cualidades y valores salesianos nos situaríamos en un determinado rol y nos ofreceríamos para aportar lo que somos y ayudar a los que iban a constituir el Colegio. Hasta ahí la propuesta y el juego. Pero lo verdaderamente emocionante ha venido después.
Después de un rato de reflexión personal, cada uno de los profesores se ha ido levantando y comunicando al resto algún aspecto que le llegó más al corazón de lo que transmitieron los cinco ponentes de estas charlas formativas y a partir de ahí nos han ido diciendo en qué lugar le gustaría estar en ese colegio, dónde se veía más identificado y por qué. Con toda sencillez hemos sido testigos de  una comunicación sincera, personal y hasta diríamos íntima en la que han prevalecido el deseo de estar en los equipos de orientación, de proyectos como el nuestro de “Sueños”, en el Oratorio, etc. y curiosamente ninguno ha expresado su deseo de tener cargos, liderazgos.
Late el amor a los niños, a los que más nos necesitan y se han repetido frases que hablan de una vocación salesiana que va mucho más allá de  lo puramente profesional. Nos hemos dado las gracias todos a todos, agradeciendo la comunicación y el deseo de darnos en los lugares donde más nos necesiten. Un bonito broche final en estos últimos días de curso.  GRACIAS, compañeros.
Tomás Serrano
Colegio “Nuestra Señora de los Dolores”  – Valdepeñas