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12Ene

Haciendo nuestro el Proyecto inspectorial de Pastoral Juvenil

Dicen que año de nieves, año de bienes, así lo esperamos para todos, especialmente para todos los que trabajamos con las personas más vulnerables.

Y hemos comenzado el año con fuerza. Ayer por la tarde, 11 de enero, nos convocaban a una reunión de formación para conocer un poco más de cerca el Proyecto Inspectorial de Pastoral Juvenil de la Inspectoría María Auxiliadora. Ha sido un encuentro sumamente interesante, primero porque nos hemos encontrado cerca de 40 personas conectadas, eso sí, gracias a la tecnología; por primera vez, nos hemos juntado para “vernos”, muchos de los que trabajamos en la Fundación Valsé y en la Asociación Valponasca, y en segundo lugar, porque una vez más hemos vibrado con la tarea apasionante que nos han dejado D. Bosco y M. Mazzarello.

S. Charo Ten, coordinadora del Ámbito de la Pastoral Juvenil, nos ha presentado el documento resaltando aquellas partes que nos podían llegar más por el grupo de destinatarios con el que trabajamos desde nuestras plataformas sociales, resumiendo todo en una bonita metáfora relacionada con:

  • la ventana de la Valponasca, invitándonos a mirar el contexto social en el que nos movemos; una ventana abierta que nos ayuda a reconocer las necesidades del mundo que nos rodea.
  • Las viñas, reflejando en ellas el corazón de nuestra misión, los jóvenes, particularmente los más desfavorecidos.
  • la parroquia de Mornese, cuyo horizonte se ve desde la Valponasca y que nos invita a soñar con hacer de nuestras comunidades educativas un lugar de esperanza.
  • y la luz de una vela, para iluminar el futuro, especialmente de nuestros niños y jóvenes.

La tarde se ha dividido en tres momentos:

En el primero hemos podido conocer y reflexionar sobre la realidad que viven los jóvenes de hoy en día, con el informe facilitado por la Fundación SM, sobre “los jóvenes españoles entre dos siglos (1984-2017)” y sobre la respuesta que se nos pide en el Proyecto Inspectorial de Pastoral Juvenil. Entre otras muchas cosas pudimos analizar cómo es el “corazón de las personas con las que trabajamos”, y como podemos ser “puentes” que les facilite encontrar una respuesta educativa a sus inquietudes.

Un segundo momento en el que, por casas, hemos trabajado en tres talleres para llevar a nuestra realidad local lo escuchado. Incidiendo entre otras cosas en cuál es la misión de la Iglesia en general y de las FMA en particular y cómo podemos profundizar en nuestra Comunidad Educativa, en el compromiso adquirido como agentes de Pastoral, y en la importancia de tener un proyecto común.

Y un tercer momento, en el que, de forma espontánea, se ha ido comentando aquellas ideas que más nos han llegado.

En general ha sido un encuentro muy agradable y enriquecedor para todos los que hemos participado, y que nos anima a leer en profundidad el documento para poder llegar más y mejor a nuestros niños y jóvenes.

Desde Valdepeñas, os deseamos un feliz año 2021.

Equipo educativo del Proyecto socioeducativo “Sueños”

Fundación Valsé