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24Oct

María se pasea por esta casa (I)

En mi vida se cumplen, desde siempre, las tres “M”: Madre, Modelo y Maestra. (Laura Fradejas, Comisión de Tiempo libre – Aspirante SSCC)

 

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No tengo ninguna duda. En mi vida se cumplen, desde siempre, las tres “M”: Madre, Modelo y Maestra. Las tres reflejan la necesidad que tengo siempre de fijarme en Ella, de saber cómo hacer con mis hijos, con tantos jóvenes, que necesitan, igual que yo, de la caricia tierna de una madre, pero también de las palabras adecuadas en cada momento, de la elegancia y el saber estar de cualquier modelo y la sabiduría, prudencia y discreción de cualquier maestra. Estoy muy necesitada de Ella y siempre lo he estado. Porque a través de Ella, llego a Jesús.

¿Cómo vives en tu vida la certeza de que “María se pasea por esta casa”?

No recuerdo cuándo fue la primera vez que escuché o leí las palabras de Don Bosco Todo aquel que llega a una casa Salesiana, llega de la mano de María Auxiliadora pero sí soy consciente de que su Presencia en mi vida no es casual, y que es cierto que estoy donde estoy porque Ella me ha llevado siempre de la mano. Por esta certeza, también sé que en cada casa salesiana, allí donde hay una hermana y un joven “latiendo en salesiano” también está María, velándonos, guardándonos, sosteniéndonos… ¿Quién te invita a entrar en su casa y se queda en la puerta? Ella nos ha traído y Ella está con nosotros. Es cierto que a veces parece que está escondida, o que se ha ido de viaje, pero creo que es por el ritmo apresurado que llevamos en el día. Pero me basta mirar a cualquier hermana mayor, a cualquier patio lleno de niños, o cualquier centro juvenil donde nuestros jóvenes y hermanas se están dejando la vida, y no puedo, por menos, que sonreír y saber que ciertamente Ella está y lo ha hecho todo.

Además de María Auxiliadora ¿qué advocación de María te ayuda a sentirla cerca?

Es curioso, pero estoy muy rodeada siempre de las advocaciones a la Virgen que significan una protección especial a los más débiles. Además de la Auxiliadora, en mi corazón llevaré siempre a la Virgen de la Consolación, que es la Patrona y Alcaldesa de mi pueblo (Pozuelo de Alarcón). Tantas Novenas vividas –y cantadas- con mi gente de la parroquia, tantas Procesiones sentidas rezándola por tantas y tantas cosas que solo Ella y yo sabemos… Siento su abrazo y su consuelo muy a menudo. Más allá de lo bonita o menos bonita que pueda ser la imagen en cuestión.

La advocación de la Virgen de los Desamparados, por la que hemos realizado tantas Romerías en Galapagar, el pueblo donde actualmente vivo, la de los Remedios, la del Perpetuo Socorro… tiene que verme muy necesitada para hacerse presente siempre así en mi vida… jajajaja…

También me siento muy acompañada por Ella mirando la Mater de Schoenstatt, de cuya imagen me enamoré desde muy jovencita y a la que tantas veces he visitado en los momentos fundamentales de mi vida: Pascuas juveniles, Jornadas de Enfermos, Retiros, Vigilias de la Inmaculada, Rosarios, tardes de visita al cementerio de Pozuelo, etc. la Divina Pastora de Iessu Communio y Santa María de Leyre, también son muy queridas por mí por lo que significan en mi familia. Y, por supuesto, y siempre, la Inmaculada y la Asunción.

¿Qué significa para ti vivir un 24?

Cada 24 es una fiesta en el cielo alrededor de la Virgen. Don Bosco tardó mucho en “concretar” su predilección por una advocación. Pero es lógico que los 24 signifiquen llamarla Madre “Auxiliadora”. Poner la mirada entorno a Ella y desde Ella me ayuda siempre a volver a “reajustar el rumbo” para no perderme.  Un 24 enterramos a mi padre y no fue casual. Ella siempre está. Hasta en los detalles más pequeños. Yo tan solo tengo que tener los ojos bien abiertos para saber que son cosas de Ella.