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24Dic

María se pasea por esta casa (III)

«María se pasea por esta casa, que es el mundo, porque tiene en todas las latitudes embajadoras que son verdaderas imagen suya, signo del amor de Dios que siempre se anticipa» (Tere de Jesús Rubio, fma – Comunidad «Angela Vespa» de la Facultad Auxilium – Roma)

Elige 3 palabras para definir a María

Definir una persona con tres palabras es una tarea casi imposible. Si me propongo hacer lo mismo con María de Nazareth, madre de Jesús, la cuestión se complica todavía más. Aun así, trataré responder a este desafío.

La Virgen María ha sido en mi historia personal una presencia constante y discreta a la vez. He nacido en tiempos del “post-concilio” (Vaticano II) y creo que esto puede haber  influido en mi modo de vivir la devoción mariana. Con frecuencia escuchamos: “a Jesús por María”, en mi caso tendría que decir: “a María por Jesús”. Lo comprendí una vez leyendo el sueño de los nueve años de D. Bosco.  Juanito interpela al personaje que se ha acercado a él: “-¿quién sois vos que me habláis de esta manera?” y poco después, “decidme vuestro nombre”, a lo que este le respondió: “Yo soy el Hijo de aquella a quien tu madre enseñó a saludar tres veces al día. Mi nombre pregúntaselo a mi madre”.  Más adelante meditando la escena de María junto a la Cruz,  he descubierto que Jesús me ha regalado esta Presencia: “-He ahí a tu Madre. Y desde aquella hora, el discípulo la acogió en su casa”.

María es y ha sido una madre paciente, que como hacen todas las madres, conoce a cada uno de sus hijos, los acompaña, se entrega gratuita e incondicionalmente, no pretende ser correspondida.  Desde los inicios de mi vocación me empeñé en profundizar el significado de mi identidad de Hija de María Auxiliadora y puedo decir que mi relación con Ella ha ido siempre in crescendo. He sentido el don de su maternidad, que se ha hecho todavía más evidente cuando falleció mi madre. Poco a poco, me he ido identificando con Ella, en la respuesta que me pedía la misión que se me encomendaba en cada momento, ya sea en la escuela, en el oratorio, en los grupos de fe, en la animación y guía de la comunidad.

Desde mi preadolescencia la he invocado como Inmaculada y Auxiliadora.  Han contribuido a ello, la preparación de las fiestas marianas, el testimonio de muchas hermanas, que me han contagiado su entusiasmo y su devoción, que traducían en compromiso apostólico, en un constante proceso educativo, acompañando el crecimiento de los niños y jóvenes  para que conozcan a Cristo y puedan decidirse a abrazar la fe. Este rasgo, que se convierte en seña de identidad, tiene un marcado significado misionero. Cuando nos dirigimos a Ella como Auxilio de los cristianos, no estamos excluyendo a quienes no lo son, sino que subrayamos su misión de apoyar  y acompañar a todos los bautizados a vivir la fe comprometidos en el anuncio del Evangelio y el testimonio de la misma.

¿Cómo vives en tu vida la certeza de que «María se pasea por tu casa»?

Pienso que mi destino actual, como directora de la comunidad «Angela Vespa» de la Facultad Auxilium en Roma, no es fruto de la casualidad, quizá sea un poco atrevido afirmarlo. De lo que estoy segura es que me ha conducido hasta aquí y que me guía.  He comprendido que me ha precedido en esta casa que acoge a hermanas de todo el mundo. M. Mazzarello siempre la tuvo por Superiora y se alegraba de ser su vicaria.  Al mismo tiempo invitaba a sus hijas a “ser  auténticas imágenes de María, como quería don Bosco”. Desde la Facultad Auxilium parten para todo el mundo sus “embajadoras”, para ser signo del amor de Dios, un amor que siempre se adelanta, rostro del Sistema Preventivo, como hizo Ella en Caná, en aquellas bodas.

Además de María Auxiliadora, ¿qué advocación de María te ayuda a sentirla cerca?

El jubileo de la Misericordia, celebrado hace seis años, me ha movido a invocarla con el título de Madre de Misericordia. Sintiéndome deudora de gratitud por el perdón constantemente regalado por Dios Padre, me consuela llamarla así, como infalible abogada que me protege y defiende sin reparar en mi miseria.

¿Qué significa para ti un 24?

Decir 24 es decir María Auxiliadora. Esta conmemoración mensual, que culmina en esta fecha del mes de mayo, día de su fiesta,  me habla de una familia universal. Somos  muchos quienes, en los cinco continentes, la llamamos con este nombre, depositando en Ella su confianza y extendiendo su devoción. Ella lo hizo TODO en la vida de D. Bosco y acompañando a la Iglesia desde sus más genuinos inicios, es la Madre e inspiradora del Instituto, la madre de la Familia Salesiana.