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28Oct

Un Capítulo general para la historia

“Es hermoso y reconfortante comenzar el Capítulo general en este clima de presencia de la Virgen – nos decía Madre Yvonne Reungoat, al inicio del Capítulo General XXIV de las Hijas de María Auxiliadora -. Es Ella quien nos acompañará en nuestro trabajo. Lo que haremos, las opciones que propondremos, las indicaciones que daremos al Instituto, si pasan por Su corazón, serán sin duda las mejores, las que servirán para hacer crecer el carisma”.

Así se dirigía a la Asamblea capitular compuesta por 172 hermanas procedentes de 58 nacionalidades. Todos los continentes representados: África 18 hermanas, 52 de América, 35 de Asia, 49 de Europa y 2 de Oceanía dando voz a las 11.250 Hijas de María Auxiliadora presentes en 97 países, y un número incontable de seglares, jóvenes y adultos, repartidos por todo el mundo. Entre las capitulares, las tres representantes españolas, S. María del Rosario García, en calidad de Inspectora, S. Charo Ten y S. Paloma Bravo como Delegadas, siendo ambas consejeras inspectoriales.

A los 150 años de la fundación del Instituto

Desde su apertura oficial, el 17 de septiembre, hasta su clausura el 24 de octubre, las capitulares han analizado la realidad del Instituto, la situación del mundo contemporáneo, especialmente de los jóvenes; todo con el fin de proyectar con audacia el futuro del Instituto en este momento histórico en el que se cumplen 150 años de su fundación.

¡Que emocionante recordar aquel 5 de agosto de 1872 en el que ocho jóvenes valientes y generosas junto a María Mazzarello, emprendieron la aventura de ser el monumento vivo de Don Bosco a la Auxiliadora!

La Providencia ha querido que la Celebración de este 150 aniversario y el Capítulo General XXIV se hayan cruzado en el camino. Ambos eventos tienen un marcado subrayado mariano, por un lado, la intervención de María en Caná es el texto evangélico que centra el tema capitular, y por otro, “María camina por esta casa” es el lema que ha acompañado todo el trienio de preparación a este acontecimiento, retomando las palabras de don Bosco en su último encuentro con las Hijas de María Auxiliadora de la casa de Nizza Monferrato: “La Virgen se pasea por esta casa y la cubre con su manto” (MB XVII, 557).

Todo ello nos evoca la presencia viva y dinámica de María, siempre materna y preventiva, en la historia de la salvación y por tanto en el Instituto.  Esta es una gozosa certeza enraizada en la fe y en el carisma salesiano que todas las casas de las Salesianas de España y del mundo están ya celebrando.

Espacio de reflexión y estudio

El camino de reflexión y estudio de este tiempo de asamblea capitular ha versado sobre los tres núcleos del instrumento de trabajo: Comunidades vocacionales, sinodales y misioneras proféticas. A cada uno de estos bloques temáticos, a lo largo de las cinco semanas que ha estado reunida la asamblea capitular, se le ha dedicado un tiempo de estudio personal y, en las diferentes comisiones y subcomisiones de trabajo, se han tejido redes y espacios para la reflexión, confrontación y el diálogo, para la profundización y el compartir experiencias que posibilitaran una visión común y un sueño compartido en favor de los niños y jóvenes de todo el mundo.

La reflexión se ha ido perfilando hasta la elaboración de un documento final que se redacta, con el objetivo de reflejar con fidelidad la respuesta que, como Hijas de María Auxiliadora, queremos ofrecer a los deseos y anhelos, las inquietudes y esperanzas que desde distintos contextos y diversas culturas se han hecho oír. Quiere recoger la voz de los jóvenes y miembros de las comunidades educativas, cuyos mensajes a las capitulares han iluminado la búsqueda de la voluntad de Dios sobre el Instituto hoy.

Nuevo Consejo General

La semana del 3 al 10 octubre fue especialmente intensa y significativa, ya que un momento central de todo el Capítulo es la elección de la Superiora General y de las Consejeras que han de asumir la tarea de animación y gobierno para los próximos seis años. Unas jornadas vividas en clima de oración y discernimiento acompañadas por D. Pascual Chávez SDB, Rector Mayor Emérito.

La elección de la Madre general, primer fruto de este proceso de discernimiento, tuvo lugar el 5 de octubre.  La italiana Sor Chiara Cazzuola, que en el último sexenio ha ejercido como Vicaria del Instituto y también ha sido la reguladora de este Capítulo, es ya la X sucesora de Madre Mazzarello.

En los días sucesivos fue elegido el Consejo General formado por: La Vicaria general, seis Consejeras con responsabilidades concretas en la animación de alguno de los ámbitos del Instituto (Formación, Pastoral Juvenil, Familia Salesiana, Misiones, Comunicación y Administración), además de siete Consejeras visitadoras, cuya misión es visitar, animar y acompañar las diferentes Inspectorías del Instituto, en nombre de la Madre General, y así poder ofrecer al Consejo General un mayor conocimiento de la realidad que se vive en las distintos países donde estamos presentes.

El Consejo se ha renovado en más de la mitad de sus miembros; un equipo con rostro internacional, que refleja la diversidad de culturas en las que encarnamos el carisma salesiano en femenino. Un Consejo con presencia española dado que Sor María del Rosario García, hasta ahora Inspectora de las Salesianas de España, ha sido elegida Vicaria General y como tal, será la primera colaboradora de la Madre en el compromiso de animar la vida y la fidelidad dinámica en el Instituto.

Madre Chiara Cazzuola, en sus primeras Buenas noches, recordó que “pertenecemos a un Instituto querido por la Virgen, una certeza que nos acompaña”. Y haciendo memoria de las palabras de Madre Mazzarello, comportémonos y vivamos como si tuviésemos a María al lado”, animó a todas a seguir sintiendo a María verdaderamente viva y presente en medio de nosotras.

Encuentro con el Papa Francisco

El 22 de octubre quedará en el recuerdo no solo de las capitulares, sino en la historia del Instituto por la visita del Papa Francisco a nuestra Casa generalicia. Un gran regalo a las puertas de la celebración de sus 150 años, que invitó a vivir como “una oportunidad de renovación y revitalización vocacional y misionera”, sin olvidar nunca la humildad y la pequeñez de los inicios.

En sus palabras el Papa insistió en huir de la mundanidad espiritual como el peor de los males que pueden suceder en la Iglesia, “ese espíritu tan sutil que ocupa el lugar del anuncio, el lugar de la fe, que ocupa el lugar del Espíritu Santo”.

Invitó también a crecer en las relaciones intergeneracionales, interculturales, intercongregacionales, como “un modo concreto de vivir la sinodalidad”, teniendo como referencia a nuestro espíritu de familia, que “caracterizó a la primera comunidad, en Mornese, y que ayuda a ver la diversidad como una oportunidad para acoger y escuchar”.

No se puede más que agradecer todo lo vivido como una intensa experiencia de Espíritu a contagiar y compartir por todas las comunidades educativas de un Instituto con alma mariana y misionera.

El Capítulo General XXIV, que creo que quedará en la historia como uno de los Capítulos más insólitos por las circunstancias en las que lo hemos preparado y vivido, pero también por cómo lo hemos esperado (Madre Chiara Cazzuola – 24 octubre 2021)