Profesión perpetua de S. Tatiana Guzmán Rodríguez

El pasado sábado 11 de abril, tuvo lugar la celebración de la profesión perpetua de sor Tatiana Guzmán en la iglesia del colegio María Auxiliadora, en Las Palmas de Gran Canaria, bajo el lema “Rema mar adentro”. S. Tatiana estuvo rodeada de familiares, amigos, salesianas, salesianos, otros miembros de la Familia Salesiana y jóvenes con los que quiso compartir este momento tan especial en su camino vocacional.

Tras pronunciar su sí definitivo, Tatiana dirigió a los presentes un emotivo mensaje de agradecimiento, recordando con gratitud el camino recorrido y a todas las personas que la han acompañado con cercanía y alegría.

Señor, hoy, escuchando de nuevo tu invitación a remar mar adentro, mi corazón solo sabe decirte: gracias.

 

Gracias por tu amor fiel, por tu llamada, por haber soñado conmigo desde siempre y haberme conducido hasta aquí. Gracias por mi vocación, por este regalo inmenso que no merezco y que hoy abrazo para siempre, confiando en que eres Tú quien sostiene cada paso.

 

Gracias por mi familia, por mis padres, por mis hermanas, por mis sobrinos, a los que adoro. Por mis tíos y primos… gracias por tanto amor recibido, por haber sido tierra buena donde ha podido crecer esta llamada. Gracias por su paciencia, su cuidado, su cariño… porque siempre están.

 

Gracias también por la familia que has ido regalándome en el camino: mis amigos, los de siempre y los que han ido llegando en cada etapa. Gracias por cada encuentro, por cada historia compartida, por cada persona que ha sido reflejo de tu amor.

 

Gracias de manera especial por la casa de Guanarteme: por todos los años que viví en el colegio, y de un modo muy especial, por el Centro Juvenil Oragua, donde sembraste en mí la semilla de la vocación y donde comencé a descubrir que me llamabas por mi nombre.

 

Gracias por las hermanas y seglares de las comunidades por las que he pasado y que han sido hogar: La Roda, Nervión, Tenerife… en cada una de ellas, me has ido formando, enseñando y regalando vida.

 

Gracias por el Instituto, que hoy me acoge para siempre, por mis hermanas salesianas y por mis hermanos salesianos que, con su testimonio sencillo y alegre, me enseñan a vivir con pasión por Jesús y por los jóvenes, Gracias por hacerme sentir en casa, por compartir la misión y la vida, y por mostrarme, con vuestra entrega diaria, la belleza de esta vocación a la que hoy digo sí para siempre.

 

Y gracias, de un modo especial, por los jóvenes: por cada uno de ellos, por sus vidas, sus búsquedas, sus heridas y sus sueños. Gracias porque en ellos te descubro, porque ellos son el corazón de la misión, y porque a través de ellos sigues llamándome cada día a amar más y mejor.

 

Gracias por todos los que hoy estáis aquí, acompañándome, sosteniéndome con vuestra presencia. Y gracias también por quienes no han podido estar, pero se hacen cercanos con su oración y su cariño.

 

Señor, todo es gracia. Todo viene de Ti. Y a Ti te entrego hoy mi vida, con confianza y alegría.

 

Sigue guiándome, caminando conmigo y diciéndome cada día… Rema mar adentro.

Sor Tatiana actualmente forma parte de la comunidad del Hogar Escuela María Auxiliadora en Santa Cruz de Tenerife, donde desarrolla su labor educativa y pastoral.