Las escuelas de las Salesianas trazan juntas la hoja de ruta para seguir creciendo aquí y ahora

Del 29 de septiembre al 1 de octubre, la Casa de Espiritualidad María Auxiliadora de El Plantío (Madrid) acogió el encuentro de directores generales y directores pedagógicos de la Zona 1 de las escuelas FMA. Unas jornadas para parar, mirar la realidad, compartir desafíos y concretar líneas de trabajo en torno a tres grandes ejes: la nueva fórmula jurídica, el mapa de escuelas y la construcción de ambientes seguros desde una auténtica cultura del cuidado.

La fórmula jurídica

Después de casi diez años de una única Inspectoría de las Salesianas en España y tras un profundo proceso de reflexión orientado a consolidar una estructura que garantice la sostenibilidad de nuestras escuelas, se da un nuevo paso: la unificación de todas las escuelas bajo la fórmula de una Fundación Canónica.

Esta nueva realidad se plantea como una oportunidad para seguir creciendo y fortaleciendo nuestra propuesta educativa, garantizando su viabilidad y proyectándola hacia el futuro.

Sin duda, se trata de un gran reto que marca un nuevo rumbo y abre nuevas posibilidades para nuestras escuelas.

El mapa de escuelas

El segundo gran bloque del encuentro estuvo dedicado al mapa de nuestras escuelas. La Comisión de Escuelas compartió con los representantes de los colegios un análisis de la realidad a partir de diferentes ámbitos que configuran la vida de cada centro: la actualización pastoral, las matriculaciones, la innovación y la actualización pedagógicas, el liderazgo de los equipos directivos y la sostenibilidad económica, entre otros.

Pero, antes de conocer los resultados de este análisis, cada centro tuvo la oportunidad de detenerse y reflexionar sobre dos aspectos especialmente relevantes para la identidad y el futuro de nuestras escuelas: el relevo en el liderazgo y la actualización pedagógica.

El encuentro permitió también realizar un balance global del “nivel de carga de batería” de cada escuela, identificando fortalezas y aquellos aspectos en los que todavía existe camino por recorrer.

La mirada compartida fue clara: cada resultado es una oportunidad de crecimiento. Desde esta perspectiva, la mejora continua se convierte en una herramienta imprescindible para seguir dando respuesta a una sociedad en constante transformación, sin perder de vista nuestra identidad y nuestra misión educativa.

Áreas de trabajo

Junto a los espacios de reflexión, las jornadas permitieron también mirar hacia adelante, poner fechas y concretar tareas, organizando el trabajo de las diferentes áreas: pastoral y orientación educativa, recursos humanos, administración y otras áreas estratégicas para nuestras escuelas.

Son muchos los proyectos que comienzan a tomar forma. Entre ellos, la organización de una peregrinación a Turín con representantes de las familias de nuestras escuelas, la puesta en marcha de una bolsa de trabajo, la búsqueda de nuevas fuentes de financiación y la creación y consolidación de redes pedagógicas que ofrezcan respuestas a las oportunidades de crecimiento de nuestros proyectos educativos.

En este ámbito, continúan creciendo redes con trayectoria, como el trabajo por ambientes, el aprendizaje-servicio y las comunidades de aprendizaje, al tiempo que se impulsan nuevas redes vinculadas a la inclusión y la codocencia, Conecta y la pedagogía digital.

En definitiva, el trabajo en red y los acuerdos inspectoriales se presentan como una oportunidad para crecer juntos, compartir recursos y experiencias y avanzar hacia una mayor sostenibilidad de todas y cada una de nuestras presencias.

Ambientes seguros y cultura del cuidado

El último bloque del encuentro estuvo marcado por la conmemoración del 150 aniversario de la publicación del Sistema Preventivo de Don Bosco.

Y es precisamente desde el Sistema Preventivo, ‘AQUÍ Y AHORA’, desde donde las escuelas de las FMA están llamadas a seguir dando respuesta a los retos de nuestro tiempo. Hoy, hablar de Sistema Preventivo significa también hablar de ambientes seguros y cultura del cuidado en nuestras escuelas.

Por ello, las jornadas dedicaron un espacio al discernimiento y a la reflexión sobre cómo hacemos presentes, en nuestros centros de hoy, los pilares y elementos esenciales del estilo educativo de Don Bosco: la razón, la religión, el amor, la asistencia, los patios y las “palabritas al oído”.

Porque el Sistema Preventivo no es solo una herencia que recibimos: es una propuesta educativa que estamos llamados a actualizar y hacer vida en el ‘AQUÍ Y AHORA’ de nuestros niños, niñas y jóvenes.

‘AQUÍ Y AHORA’, juntos

En definitiva, han sido unas jornadas para parar, mirar el presente y proyectar el futuro de nuestras escuelas. Unos días para compartir la realidad, poner en común desafíos, concretar líneas de trabajo y renovar el compromiso con nuestra misión educativa.

Pero, sobre todo, han sido unas jornadas para recordar que el ‘AQUÍ Y AHORA’ se construye caminando juntos.

Una hoja de ruta compartida, una misión común y una certeza: el futuro de nuestras escuelas se construye desde el presente, con mirada amplia, corazón salesiano y trabajando en red.