Formación y discernimiento en el encuentro de inspectoras de la CIME

Sanlúcar acogió el encuentro de inspectoras de la Conferencia Interinspectorial de Oriente Medio y Europa (CIME), que arrancó en Sanlúcar la Mayor (Sevilla) el 12 de septiembre con ejercicios espirituales de una semana. La tanda fue dirigida por el P. Koldo Gutiérrez, SDB. Las meditaciones giraron en torno al tema ‘Seguir y amar a Jesús’. El ambiente íntimo favoreció un auténtico encuentro con el Señor, enriquecido por la presencia de Madre General, sor Chiara Cazzuola.

El 20 de septiembre, las inspectoras realizaron una peregrinación a Valverde del Camino, a la casa de sor Eusebia Palomino. La comunidad local de las FMA, junto con un grupo exalumnas, les brindó una acogida festiva y familiar, guiando la visita y ayudándolas a recorrer el camino espiritual de la beata. La prolongada estancia junto a su tumba fue ocasión de oración, mientras que la celebración comunitaria y la visita a la parroquia permitieron profundizar aún más en el perfil de santidad de sor Eusebia. La jornada concluyó en un ambiente de alegre fraternidad.

Los días 21 y 22 de septiembre tuvo lugar la Asamblea de la Conferencia. La primera jornada se dedicó a la formación, con la intervención de la hermana María Dolores Ruiz, FMA, sobre la encíclica ‘Magnifica Humanitas’, del papa León XVI. Tras presentar el marco histórico de la doctrina social de la Iglesia y la estructura del documento, la ponente recordó la urgencia de invertir en la educación y de vivir el mundo digital “de manera humana”, relanzando la vocación de ser “artesanos de la educación”. Por la tarde, Madre General ofreció una reflexión sobre el tema ‘Estar presentes con esperanza: la profecía de la acogida en las dificultades de nuestro tiempo’. Los retos presentados —el aquí y ahora, el bien compartido, la cultura del cuidado, la paz— ayudaron a interpretar con lucidez los contextos europeos y de Oriente Medio, invitando a dar testimonio de que el futuro es una promesa y no una amenaza. El diálogo posterior en asamblea permitió profundizar en las perspectivas y compartir experiencias de cara al futuro.

Durante la segunda jornada, se repasó la trayectoria de la CIME desde su creación, el 8 de septiembre de 2020, destacando los resultados alcanzados, en particular en lo que respecta al aumento del conocimiento mutuo. Tras un tiempo de reflexión personal, la asamblea compartió temas y propuestas para el futuro: iniciativas formativas, itinerarios para reavivar el espíritu misionero, reflexiones sobre el rediseño y sobre la sostenibilidad del carisma en Europa. Aunque se reconoció la diversidad de las inspectorías, surgió una firme voluntad de promover intercambios entre las FMA y los jóvenes, debates sobre temas pastorales, itinerarios formativos para las directoras y experiencias espirituales comunes.

Por la tarde tuvo lugar el discernimiento para la integración del Consejo de Presidencia, llamado a sustituir a las inspectoras que han concluido su mandato: sor Hilde Bosmans, de la Inspectoría del Sagrado Corazón del Norte de Bélgica (BEG), y sor Petra Egeling, de la Inspectoría de Santa María D. Mazzarello de Austria y Alemania (AUG). Tras recordar los estatutos y los criterios de discernimiento, la asamblea se dividió en grupos geográficos para formular las propuestas, que posteriormente se presentaron y sometieron a votación.

Resultaron elegidas la hermana Gillian McCambridge, de la Inspectoría de San Tomás de Canterbury (GBR); la hermana María Juana Mammarella, de la Inspectoría de María Auxiliadora del Piamonte y el Valle de Aosta (IPI); y la hermana María del Rosario Ten Soriano, de la Inspectoría de María Auxiliadora de España (SPA). El Consejo de Presidencia, que se reunió de inmediato, eligió a la hermana Małgorzata Pietruszczak, de la Visitatoria Madre de Dios de Europa del Este (EEG), presidenta, y a la hermana María del Rosario Ten Soriano, vicepresidenta; la presidenta nombró secretaria a la hermana Anna Razionale, de la Inspectoría Romana San Juan Bosco (IRO).

La Madre expresó su gratitud por el ambiente sereno y de colaboración que reinó en la Asamblea, deseando mucho éxito en su labor a la presidenta y al Consejo y asegurando el apoyo de todas las inspectoras. La jornada concluyó con un momento de agradecimiento a la comunidad anfitriona, a la Inspectoría de España y a la Madre General por su presencia maternal. Las inspectoras regresaron a sus respectivas realidades enriquecidas por la experiencia y conscientes del camino que la Conferencia está recorriendo, con el objetivo de custodiar y relanzar el carisma en Europa y Oriente Medio.

Fuente: Instituto FMA