Cada artista es imprescindible en el Circo Saltimbanqui de La Orotava
El pasado 5 de julio comenzó el campamento Emuná 1, organizado por los centros juveniles de Canarias en colaboración con los Salesianos de las islas. Hasta el 11 de julio, niños y animadores disfrutaron de una experiencia única inspirada en el mundo del Circo Saltimbanqui, donde cada participante se convirtió en un artista imprescindible para el espectáculo.
Las jornadas combinaron formación, oración y celebraciones eucarísticas guiadas por Jesús para descubrir lo mejor de cada uno. Esta experiencia de fe se completó con talleres, manualidades, juegos al aire libre, la fiesta del agua, veladas temáticas y excursiones que dinamizaron y unieron al grupo durante toda la semana. Así, este campamento se transformó en un verdadero hogar para todos, donde se ha podido crecer en la fe y disfrutar de la convivencia entre jóvenes.
De la mano de sus animadores, los niños y niñas exploraron sus propios talentos. Como artistas del circo y miembros de la familia salesiana, descubrieron que cada uno posee una chispa única que, al ponerse al servicio de los demás, es capaz de lograr grandes cosas.
Estos días también sirvieron para recordar que ningún niño ni animador camina solo. Jesús nos acompaña a donde vayamos y nos enseña que la entrega al amigo es la mejor forma de amar. Esta enseñanza se reflejó a la perfección en el esfuerzo del equipo de animadores, cuyo trabajo hizo posible que los chicos de Emuná pudieran soñar y disfrutar al máximo.
El Circo Saltimbanqui nos ha regalado amor, acompañamiento, fe y diversión. Las vivencias de esta semana han sido inolvidables, demostrando a cada participante que es único y necesario, y que este circo siempre tendrá las puertas abiertas para ellos. El espectáculo no termina aquí: ahora ellos son los encargados de llevar esa chispa que han encontrado a su vida diaria.

