Las Colonias Urbanas de Fundación Mornese Sevilla han ofrecido diversión, convivencia y aprendizaje a 143 niños, niñas y adolescentes
Un año más, Fundación Mornese ha desarrollado sus Colonias Urbanas de verano, una iniciativa socioeducativa que, durante cuatro semanas, ha permitido que 143 niños, niñas y adolescentes disfruten de un espacio seguro de encuentro, diversión y aprendizaje.
Bajo el lema «La Brújula de Mornese», las personas participantes se han adentrado en un auténtico mundo pirata. Esta temática ha servido como hilo conductor para descubrir nuevos lugares, afrontar retos y aprender que los mejores tesoros se encuentran en la amistad, el compañerismo y las experiencias compartidas.
A lo largo de estas semanas se ha desarrollado un completo programa de actividades adaptadas a las diferentes edades: juegos cooperativos y deportivos, talleres creativos, manualidades, globoflexia, yoga, dinámicas grupales, actividades de agua y propuestas destinadas a fomentar la participación y la convivencia.
Las colonias también han incluido numerosas salidas y excursiones. Los niños, niñas y adolescentes han disfrutado de diferentes piscinas, jornadas en la playa de Mazagón y visitas a espacios de ocio como Guadalpark, Isla Mágica y el cine, entre otras experiencias que han convertido cada semana en una nueva aventura.
Todas estas actividades han permitido disfrutar de un ocio saludable durante el periodo estival, al mismo tiempo que se han trabajado valores como el respeto, la responsabilidad, la solidaridad, la confianza, el cuidado de las demás personas y el trabajo en equipo.
Además, las Colonias Urbanas han contribuido a reforzar los vínculos entre los niños, niñas y adolescentes, sus familias y el equipo educativo de Fundación Mornese. La implicación de educadores, educadoras y personas voluntarias ha sido fundamental para acompañar cada actividad y crear un ambiente cercano, inclusivo y lleno de alegría.
Con «La Brújula de Mornese», Fundación Mornese reafirma su compromiso con la infancia y la adolescencia, especialmente con quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad, ofreciendo oportunidades educativas y de ocio que favorecen su bienestar, su participación y su desarrollo integral.
Después de cuatro semanas de juegos, excursiones, aprendizajes y momentos inolvidables, esta gran tripulación finaliza su aventura con la mochila llena de recuerdos y con la certeza de haber encontrado el tesoro más importante: sentirse parte de un grupo en el que crecer, compartir y disfrutar juntos.

