Una jornada para sentir, pensar y remar juntos en la Misión Compartida en Canarias
El domingo 12 de abril fue uno de esos días que dejan huella. Aproximadamente 50 personas, unidas de una forma u otra a la Familia Salesiana de Canarias —animadores/as de centros juveniles, profesorado, miembros del AMPA, ADMA, trabajadores/as de la Fundación Canaria Maín, personas de parroquias cercanas…— nos reunimos en la casa salesiana de Telde. Fuera, el viento y la lluvia creaban un ambiente frío, pero dentro se respiraba algo muy distinto: cercanía, ganas de compartir y un profundo deseo de entender mejor qué significa caminar juntos en la misión.
Desde el inicio, dos ideas nos acompañaron como una brújula durante toda la jornada. La primera, UBUNTU: “yo soy porque nosotros somos”. Una palabra sencilla, pero poderosa, que nos recordó que no estamos solos, que necesitamos de los demás y que el bien común es el verdadero motor de todo lo que hacemos. La segunda, el lema escogido por S.Tatiana Guzmán en sus votos perpetuos: “Rema mar adentro” (Lc, 5, 4). Una invitación valiente a salir de lo cómodo, a confiar, a arriesgar y a lanzarnos, siguiendo a Jesús, a dar lo mejor de nosotros mismos. A partir de ahí, el día fue fluyendo entre dinámicas pensadas para conocernos mejor, romper barreras y, sobre todo, tomar conciencia de que, vivimos una misión compartida.
Las actividades —desde compartir en pequeños grupos hasta movernos de un lado a otro de la sala respondiendo preguntas de sí o no— nos ayudaron a profundizar en lo que realmente significa la misión compartida: un camino que no se recorre en solitario, sino desde la corresponsabilidad, donde seglares y religiosas suman fuerzas para educar y evangelizar, y que forma parte de nuestro ADN como cristianos.
Por la tarde, dedicamos un momento de reflexión en torno a cinco temas clave: el espíritu de familia, la identidad, el ambiente salesiano, el acompañamiento, y educar evangelizando y evangelizar educando. Así, discernimos en pequeños grupos sobre estos temas y creamos distintas propuestas para cada uno, buscando la forma de seguir creciendo y caminando juntos como comunidad.
La jornada fue breve, pero terminó marcando profundamente a todos sus participantes. Hemos compartido nuestras experiencias, hemos reflexionado sobre los distintos aspectos que conforman nuestra misión y, sobre todo, hemos mirado hacia el futuro con confianza.
Mª Ángeles Saavedra de la casa de Telde afirma que de este encuentro se lleva:
Muchas cosas bonitas, muchas ideas, renovar todo aquello que llevo dentro y todo lo que he recibido durante toda mi vida tanto escolar como profesional, y estar juntos con una misión, una misión compartida”.
Y al mismo tiempo, Ylenia Pérez de la casa de Tomás Morales, también comparte con nosotros una reflexión muy bonita:
Ha habido una sinergia entre todos. Ha habido personas que son madres, otras que son directoras , otras que son educadoras, hermanas salesianas, del juvenil… Entonces, yo me he sentido muy enriquecida, tanto personal como espiritualmente”.
Así, encuentros como este refuerzan nuestro compromiso para seguir construyendo, con ilusión y realismo, una presencia salesiana que mueva el mundo que nos rodea.
Sigamos remando juntos y lanzando nuestras redes.
Patricia Macías Vadillo

