Un encuentro para seguir caminando juntos en la misión
El pasado 16 de mayo, en la Casa de Espiritualidad El Pilar de Sanlúcar la Mayor (Sevilla), tuvimos la oportunidad de encontrarnos como Familia Salesiana de la zona de Andalucía para seguir profundizando en la Misión Compartida y el sentido profundo que va más allá que solo el hacer cosas juntos. Fue una jornada sencilla, pero cargada de sentido, que nos ayudó a detenernos, escucharnos y mirar juntos hacia adelante.
Alrededor de 40 personas, vinculadas de alguna manera a las distintas casas participantes (Familia Salesiana, animadores de centros juveniles, profesorado, miembros de AMPA, ADMA, AA.AA., educadores de la Fundación Mornese y un numeroso grupo de Hijas de María Auxiliadora) compartimos un mismo espacio y deseo: comprender mejor qué significa caminar juntos en la misión.
Desde el inicio se respiró un ambiente de cercanía, de alegría, por el reencuentro en esta casa de Sanlúcar y también de descubrimiento mutuo, especialmente en las dinámicas de conocimiento que se hicieron al inicio de la mañana.
Una de las ideas que nos acompañó la mañana fue UBUNTU, “yo soy porque nosotros somos”, recordándonos que la misión no se vive en solitario, sino desde el nosotros, desde la interdependencia y el bien común.
Entre las dinámicas propuestas, destacó especialmente la del “sí o no”, que nos invitó a posicionarnos físicamente ante preguntas sugerentes, así como el tiempo de grupo profundizando y dialogando sobre estas preguntas: ¿Qué rasgo de la Misión Compartida nos resulta más novedoso? ¿Nos sentimos llamados a vivirla? ¿Qué podemos aportar? ¿Qué dificultades y fortalezas encontramos? ¿Qué acciones concretas la fortalecen? ¿Qué ejemplos recientes la reflejan? ¿Qué compromiso podemos asumir como grupo para hacerla más real y eficaz en nuestras casas? Las respuestas, diversas y complementarias, pusieron de manifiesto la riqueza del camino compartido.
Por la tarde, profundizamos en cinco claves fundamentales: espíritu de familia, identidad, ambiente salesiano, acompañamiento y educar evangelizando y evangelizar educando, trabajando en pequeños grupos y formulando propuestas concretas para seguir creciendo como comunidad.
El encuentro concluyó con las palabras de la provincial, S. Charo, que nos animó a cuidar y reforzar estos espacios de encuentro en cada zona, como lugares donde compartir, celebrar y seguir construyendo juntos la misión salesiana.
Un día breve, pero significativo, que nos confirma que la misión se hace más fecunda cuando se vive y se sueña en comunidad.

