Una aventura entre planetas para crecer, convivir y soñar

Del 5 al 11 de julio, Ocero del Bierzo se convirtió en ese lugar al que siempre merece la pena regresar. Durante una semana, el campamento «Universo Valponasca» de la Asociación Valponasca, invitó a los participantes a embarcarse en un apasionante viaje interplanetario. Cada día, los distintos grupos «despegaban» hacia un nuevo planeta, donde les aguardaban retos, juegos, dinámicas y actividades que fomentaban el trabajo en equipo, la creatividad y la convivencia.

A lo largo de la semana, los participantes disfrutaron de una programación muy variada. Entre las actividades más destacadas se encontraba la excursión a Vega de Espinareda, una oportunidad para conocer mejor el entorno berciano y disfrutar de una jornada diferente en contacto con la naturaleza. También se vivieron momentos especialmente significativos, como el homenaje a los mineros bercianos, un espacio de recuerdo y reconocimiento que permitió acercarse a la historia y valorar la identidad de esta comarca.

El intenso calor acompañó gran parte del campamento, pero no consiguió disminuir el entusiasmo del grupo. Los chapuzones en la piscina se convirtieron en uno de los momentos más esperados de cada día y fueron el complemento perfecto para seguir disfrutando de juegos, talleres, grandes dinámicas y veladas nocturnas. Entre los recuerdos más especiales quedarán aprender a jugar al Estratego, las risas compartidas y hasta la inesperada visita de una lechuza que, con su canto, despertó a más de uno durante la noche.

La última noche llegó casi sin darse cuenta. La fiesta final llenó el campamento de música, color y alegría, creando un ambiente de celebración que se hizo aún más especial al coincidir con la victoria de la Selección Española de Fútbol. La emoción se contagió entre todos los participantes y aquella noche se convirtió en el mejor broche para una semana repleta de emociones.

Cuando llegó el momento de despedirse, los participantes fueron conscientes de que el campamento había vuelto a ser, un año más, una oportunidad para fortalecer amistades, descubrir nuevas capacidades personales y crear recuerdos que permanecerán en su memoria durante mucho tiempo.

El Bierzo demostró, una vez más, que tiene algo especial, convirtiéndose en el escenario perfecto para una aventura inolvidable. El viaje por el Universo Valponasca terminó con las mochilas llenas de experiencias y el corazón rebosante de gratitud y alegría. Ahora toca regresar al planeta Tierra… hasta la próxima misión.